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El BM Torrelavega recupera el liderato tras batir en el Trueba al UBU San Pablo Burgos

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Tras el tropiezo en su visita a Pontevedra, el Bathco BM Torrelavega volvió a exhibir su carácter competitivo ante un gran equipo, el UBU San Pablo Burgos, y lo hizo con una victoria que les permite recuperar el liderato. Los de Alex Mozas mantienen su imbatibilidad en el Vicente Trueba gracias a las paradas de Murillo Araújo y una aportación coral en ataque que dejaron el marcador en 37-31.

 

Solo hizo falta ver cómo celebró el primer gol del partido Sergio Crespo para darse cuenta de lo que suponía el partido para el BM Torrelavega. El lateral batía a Mijoskovic y lograba encender a la ruidosa afición naranja con un gesto de rabia muy significativo. Con las líneas juntas y alentados por los suyos, los de Mozas pretendían ganar por KO. Sin embargo, enfrente tenían un equipo que no iba a dejarse amedrentar. Con Rasero y Ramos como muralla defensiva, Dalmau Huix se destacó como el principal catalizador de los burgaleses en ataque, marcando dos goles y regalando otro para igualar el marcador de tres.

La intensidad fue la tónica predominante de un partido de alta tensión. Cuando se trata de apretar, Jaime Gallego es un auténtico especialista. Robó dos pelotas consecutivas y marcó un tanto de especialista que suponía el 4 – 3. Su pasión se convirtió en aire fresco para un Bathco BM Torrelavega que producía prácticamente en todas sus acciones. Jorge Prieto era un tormento por la derecha y Cangiani comenzaba a exhibir su repertorio inagotable de lanzamientos desde el otro flanco. El 7–5 lo hizo de vaselina.

Los zambombazos de Da Silva sostenían a un UBU San Pablo Burgos que se mantenía cerca de la estela naranja. Su tercer tanto del choque establecía la igualada a 8 después de 16 minutos de balonmano de alto nivel. Torrelaveguenses y cidianos son dos de los equipos que más corren de la competición y eso se reflejó en la pista.

Así, en un abrir y cerrar de ojos, los de Mozas consiguieron un parcial de 3 – 0 que provocó el primer tiempo muerto del partido. Prieto, Ábalos y Casanova obligaron a Nacho González a interrumpir la progresión de los cántabros. Justo después del receso, Ábalos provocó una falta en ataque que Cangiani y José Carlos Hernández se encargaron de convertir en cuatro de ventaja para los suyos.

La rotación de Mozas permitía a los cántabros no aflojar ni un ápice la tuerca de la intensidad. Así, con el UBU San Pablo Burgos en inferioridad, Cangiani se colgó del techo del pabellón para dar origen a un nuevo acelerón de los naranjas. José Carlos Hernández, con una magnífica rosca, e Isi Martínez, en una contra meteórica, establecían el 16 – 11 en el electrónico.

Cuando mejor pintaban las cosas, una rigurosa exclusión de Martínez dio un respiro a los burgaleses. González ordenó defensa 5:1 y los suyos recuperaron la pelota. Claudio Ramos marcó a puerta vacía y Mozas llamó al orden a los suyos. El cambio defensivo frenó el caudal ofensivo de los cántabros, que estuvieron un par de acciones sin ver puerta. Mijoskovic cazó dos pelotas consecutivas y UBU San Pablo Burgos pudo correr. En la primera, Ernesto López estrelló el lanzamiento en el poste. En la segunda, Dalmau Huix forzó la segunda exclusión de Gallego.

Aun así, Serrano encontró un resquicio para colarse hasta seis metros y fusilar al portero montenegrino. El andaluz rompía una sequía que duraba ya seis minutos. Un nuevo tanto sobre la bocina, este de Alonso Moreno, dejaba a los cántabros tres por delante después del primer acto.

El segundo periodo arrancó con un tanto de Marc Ábalos y su exclusión en la jugada siguiente. Esta circunstancia, unida a la defensa 5:1 de UBU San Pablo Burgos, dificultó la puesta en escena del Bathco BM Torrelavega. Restablecida la igualdad, el choque se transformó en un correcalles en el que lucieron especialmente Cangiani y Alberto González. Extremo y central eran los referentes atacantes de dos conjuntos volcados contra la portería contraria.

A este planteamiento no tardó en sumarse un Murillo Araújo que está de dulce. Las paradas del carioca en los primeros diez minutos dieron alas a los suyos. Prieto mandaba a las mallas el 23 – 19 con un lanzamiento por el corto ante el que nada pudo hacer Mijuskovic. Con la conducción de un Isi Martínez capaz de ver huecos en dónde nadie los ve, los de Mozas dieron un mordisco al partido. A pesar de estar en inferioridad, lograron incrementar su renta a cinco, 25 – 20 a falta de un cuarto de hora.

Tras el tiempo muerto de González, UBU San Pablo Burgos recuperó el aliento gracias dos buenas defensas con sendos goles en transición. Los visitantes fueron capaces de recuperar un balón más y provocar el tiempo muerto de Mozas tras un cañonazo de Huix que se coló por la escuadra. El parcial llegó a ser de 0 a 4 gracias a un Dalmau Huix empeñado en brillar en la que fue su casa. Cangiani salió al rescate para mantener a los suyos dos por arriba.

El partido entró en su recta definitiva y Mozas recuperó a Jaime Gallego en el centro de la zaga. El joven pivote madrileño, bien secundado por Lombilla, multiplicó la intensidad de la defensa. Además, se sumó con éxito al ataque para devolver a su equipo cuatro de ventaja. Una renta que Murillo Araújo mantuvo deteniendo un penalti y José Carlos Hernández amplió a cinco con un lanzamiento desde la esquina.

El reloj comenzaba a apretar a un UBU San Pablo Burgos que no encontraba la fórmula para mantenerse cerca de su adversario. Gallego era un martillo pilón en las dos partes de la cancha y Araújo echó la persiana para delirio del Trueba. Los 300 aficionados se pusieron en pie cuando su portero fue capaz de sacar un lanzamiento a bocajarro de un desaparecido Da Silva. En esta tesitura, Dani Hernández desbordó por el dos para dar a los suyos la máxima renta del choque.

Quedaban cinco minutos y el Bathco BM Torrelavega trató de incrementar al máximo un marcador teñido ya de naranja. Una cabalgada de Fabri Casanova redondeó un partido sobresaliente de los cántabros en el que demostraron un carácter a prueba de derrotas.