Los trabajadores de Sniace han hecho hoy un llamamiento «rotundo y urgente» al Gobierno de Cantabria para que en las próximas 48 horas «cumpla sus compromisos», primero los alcanzados con la plantilla y después los adquiridos con la empresa. El plazo es el mismo al que se enfrentan los trabajadores para alcanzar con la empresa un acuerdo laboral que presentar al Tribunal Supremo para conseguir la reversión de los despidos y que tiene como límite el día 18.

Cuando todos los ojos estaban puestos en la ampliación de capital de 15,5 millones que Sniace necesita para financiar la reapertura de la fábrica, la plantilla ha colocado el punto de mira en el Gobierno de Cantabria y los trámites que el Ejecutivo PRC-PSOE se comprometió a resolver para allanar el camino.
La plantilla ha recorrido hoy las calles de Torrelavega en la que, aseguran, «acaben como acaben las cosas» será su última manifestación. Un millar de personas les han acompañado detrás de una pancarta que resume el objetivo al que se enfrentan: «Sniace. Readmisión ya».
Al término de la manifestación, frente al Ayuntamiento, el secretario del comité de empresa, Antonio Pérez Portilla, ha tomado la palabra para agradecer a los asistentes su apoyo y para lanzar ese llamamiento «urgente» al Gobierno de Cantabria. «Tienen 48 horas, las mismas que nosotros, para cumplir sus compromisos», ha dicho, sin querer precisar cuáles son esos compromisos incumplidos.
«A lo largo de este camino nos hemos encontrado muchas promesas, pero en los últimos tiempos, cuando ha llegado el momento de la verdad, muchas de ellas se han quedado en el vacío», ha lamentado Pérez Portilla.
Los representantes sindicales están citados el lunes, a las 11.00 horas por la empresa, para negociar la reforma del acuerdo laboral que alcanzaron hace año y medio y ahora debe ser reformado porque muchas de sus cláusulas han quedado obsoletas. A la negociación está convoca la comisión negociadora que en octubre de 2014 estuvo sentada a la mesa.
«Todo el mundo sabe que a partir del lunes, en 48 horas se decide el futuro de esta lucha, el ser o no ser de la plantilla de Sniace», ha afirmado el portavoz sindical. «Estos ha llevado muchos sacrificios, y hemos dejado muchas plumas por el camino, así que, evidentemente nosotros afrontamos esas 48 horas como lo hemos hecho siempre; los compañeros saben que lo peleamos hasta el último minuto», ha subrayado.
Hace ya casi un año, en julio de 2015, el entonces recién nombrado consejero de Industria, Francisco Martín, se reunía con los representantes sindicales y el presidente de Sniace y aseguraba que el nuevo Gobierno de Cantabria «cumplirá» sus «obligaciones» para que la empresa pudiera abrir en octubre, la fecha que se barajaba en aquel momento sin prever el retraso en el levantamiento judicial del concurso de acreedores ni la demora en la CNMV para aprobar la vuelta de la compañía a bolsa y la presentación de la ampliación de capital.
En aquel encuentro, Martín anunciaba que actuaría de «coordinador», estableciendo una especie de «ventanilla única», ante las diferentes consejerías con competencias en los temas administrativos que la empresa debe resolver de cara a su reapertura, y destacaba que, aunque el futuro de Sniace era «bastante prometedor» a corto plazo «hay que ponerse a correr, todos, tanto administradores concursales, como la empresa, como la administración de Cantabria».
Esos temas en los que según el consejero de Industria era necesario «correr» había cuestiones medioambientales, como la adaptación de las inmisiones a la normativa europea; la renovación de autorizaciones ambientales que habían caducado; y el llamamiento al Gobierno de la Nación para su aportación a las jubilaciones de Sniace. Además, Martín apuntaba que también se estudiarían las líneas de ayudas «habituales» de la Consejería (innovación industrial, nuevas tecnologías…) a las que podría acogerse Sniace.
