Hoy nadie se atrevería a poner en un documento que las remuneraciones por el trabajo de una mujer van a ser menores que las de sus compañeros varones a igual puesto de trabajo. Si uno repasa la legislación o las redacciones de los convenios en lo que concierne a estructura de los salarios o a procesos de ascenso nada indica que el mercado de trabajo presuponga obstáculo alguno para la equiparación salarial entre hombres y mujeres. Sin embargo, las cifras estadísticas, año tras año, establecen una realidad ineludible: la existencia de una brecha salarial entre hombres y mujeres que no deja de crecer.

El informe elaborado por la UGT «Trabajar igual, Cobrar Igual» con motivo del Día por la Igualdad Salarial ha concluido que la brecha salarial en España se situó en 2012 en el 23,93 %, la más alta de los últimos cinco años; que para alcanzar retribuciones equivalentes a las que reciben los hombres en 35 años, las mujeres deberían trabajar 46 años y medio y que contabilizada en euros la cantidad que dejaron de percibir las mujeres debido a su existencia fue de 27.783 millones, cuantía similar a la que hemos aportado todos los contribuyentes españoles para el rescate bancario.

Se cumple este mes el tercer aniversario de la Reforma Laboral impulsada por el PP con un balance de desastre absoluto puesto que no hay un solo parámetro en el mundo del trabajo que muestre mejoría respecto a la situación de partida a la que supuestamente venía a combatir, ni en términos nacionales, ni autonómicos, ni comarcales.

La serie histórica del Besaya es demoledora, sin paliativos, en cuanto a sus efectos sobre el índice de desempleo que no solo no ha descendido sino que ha empeorado en sus cifras en la mayoría de los municipios que conforman la comarca. Es más, en nuestro territorio el sector que más pérdida de empleo ha sufrido ha sido el industrial que siempre proporcionó las mejores condiciones laborales a los trabajadores y trabajadoras de la zona.

                                            2012    2015

Torrelavega                         5.833   5.960
Los Corrales                         934        969
San Felices                           193        218
Suances                               814        760
Cartes                                   554        619
Polanco                                 520        553
Otros                                     450        457

Comarca del Besaya         9.298       9.536
Cantabria                          51.879     51.756

Así el paro de larga duración se ha ido extendiendo con el avance de la crisis. La cobertura por situación de desempleo ha caído año tras año por el endurecimiento de las condiciones de acceso a las prestaciones lo que ha provocado que el número de beneficiarios de las mismas vaya descendiendo hasta el punto que, hoy en nuestra comarca, más del 50% de los desempleados no cobran ayuda alguna con el consiguiente incremento de los procesos de exclusión social que está situación está generando.

Desde 1994 y hasta 2008, un total de 92.253 personas fallecieron por mesotelioma, una enfermedad derivada de la exposición al amianto, según un informe de la Organización Mundial de la Salud. En el caso de España, la cifra ascendió a 1.840. Los datos son más que preocupantes para CCOO, y en particular para la Federación de Industria; la mayoría de sus sectores se han visto afectados. Por ello, este año ha puesto en marcha una nueva campaña que pretende poner de relieve la gravedad de las enfermedades derivadas del amianto, transmitir la evolución de la normativa, las actuaciones jurídicas, su posición y las propuestas sindicales realizadas hasta la fecha.

La Federación de Industria de CCOO ha iniciado una campaña informativa dirigida a los delegados de prevención, delegados de personal, trabajadores, afectados por la exposición al amianto y sus familiares y a la opinión pública, con el objetivo de transmitir la evolución de la normativa, las actuaciones jurídicas, su posición y propuestas sindicales presentes y futuras para hacer frente a las enfermedades derivadas del asbesto.

Esta Federación es una de las más afectadas, y el uso del amianto está teniendo y va tener un mayor impacto en la salud. Se ha usado, entre otros, en seis grandes subsectores: en la fabricación y reparación de automóviles, camiones y tractores; en la fabricación, reparación, mantenimiento de materiales ferroviarios; en la construcción naval, reparaciones y desguace de barcos; en la fabricación de frenos, embragues y juntas; en la siderurgia; y en el sector eléctrico, sobre todo en centrales térmicas y nucleares.

Hay que ser más sensible con la dura realidad de millones de personas. El Gobierno, debe asumir que el crecimiento, la actividad económica y el empleo de calidad siguen siendo sus asignaturas pendientes.

Cuando a los ciudadano/as les llegan mensajes tan dispares como los que venimos escuchando durante el 2014, con un totum revolutum de sentimientos tan encontrados, donde el Gobierno ha querido transmitir la idea de que ha sido el año del despegue, de la recuperación económica, el año en que se empiezan a ver los brotes verdes y resulta que solo se divisa el descubierto de las raíces de las reformas llevadas a cabo, lo único que se puede constatar, es que sigue sin haber empleo y los descensos en número de desempleado/as de las que se vanagloria el gobierno son consecuencia de la desesperación de los que deciden no renovar su cartilla porque no encuentran empleo, la salida al exterior en busca de futuro y puede que de la creación de empleo, empleo más precario que con el sueldo de uno pagan a dos, empleo más precario con peores condiciones laborales por no hablar de la temporalidad y los abusos empresariales.

Uno de los objetivos contemplados por el Gobierno del PP a través de la aplicación de la Reforma Laboral ha sido, y aún es, debilitar a los sindicatos y para ello escogió socavar el principal ámbito de su actuación: la negociación colectiva. Descuelgues de convenios, fomento de los acuerdos de empresa frente a los de carácter sectorial (habitualmente más ventajosos para los trabajadores) o la limitación a un año de las cláusulas de ultraactividad, han constituido la punta de lanza de un más que evidente intento de poner en tela de juicio la capacidad de los sindicatos para fijar condiciones laborales a través de pactos.

Frente a esta determinación la UGT ha venido desarrollando un plan estratégico para contrarrestar los efectos indeseados que las políticas del PP han ocasionado en el ámbito de las relaciones laborales y salvaguardar el conjunto de derechos adquiridos por los trabajadores y trabajadoras tras años de arduos esfuerzos en las mesas de negociación con los empresarios.

Iniciativas concretas como la «Guía Sindical para la reforma laboral» de julio de 2012, el «Manual de recomendaciones para la negociación colectiva en materia de ultraactividad» de septiembre de 2013, junto a las indicaciones que se han venido efectuando en aquellos otros aspectos que no han sido modificados por la Reforma, han servido para contrarrestar el impacto alcanzado en los primeros dos años de su aplicación y vislumbrar, en estos momentos, una incipiente recuperación en el número de compañeros y compañeras que se hayan protegidos por un convenio.

Se vanagloria Ignacio Diego de ser, cual Sancho Panza en la afamada Ínsula de Barataria, un gobernante acertado y cabal en la resolución de los gravísimos problemas que afectan a los ciudadanos de sus «pagos». Así le hemos visto en estos últimos días haciendo declaraciones en las que se reafirma en las bondades de su Gobierno y en como éstas han puesto fin a la crisis en Cantabria.

Para los que vivimos en el apego a la verdad tales afirmaciones nos suenan a literatura barata e imaginación de mal gobernante que pretende vestir de galas una realidad social que luce harapienta.

La nueva ayuda a parados de larga duración sin ingresos y responsabilidades familiares, cuyo importe será de 426 euros mensuales, representa un coste estimado de entre 1.000 y 1.200 millones de euros (no previstos en los Presupuestos) y elevará la tasa de cobertura de protección por desempleo entre siete y ocho puntos, hasta situarse en el 65%, y beneficiará a cerca de 450.000 personas».

El objetivo fundamental era evitar que este colectivo quedase excluido de manera permanente del mercado de trabajo, además del aumento de la tasa de cobertura y reducir la pobreza y la exclusión.

Desde CCOO, reivindicamos orgullosos la historia del sindicato, fue la lucha del movimiento obrero la que trajo la democracia a este país. Nosotros sabemos de dónde venimos, dónde estamos y a dónde vamos, el sindicato es una herramienta para la…