Dice el Ministro Wert que la educación es ideología y con ello quiere explicar alguna de las medidas que ha decidido tomar: protección de los colegios que segregan por sexos, imposición de la religión católica con otra asignatura espejo evaluable, españolizar a los catalanes…

Desde luego que la educación es ideología (no es igual la escuela pública en un sistema totalitario que en uno democrático, por poner un ejemplo muy claro). Pero la ideología aplicada a la educación no debe ser adoctrinamiento y de eso tenemos claros ejemplos en los sistemas educativos de los países de nuestro entorno que obtienen buenos resultados en las evaluaciones internacionales, y a los que tanto nos queremos parecer..

Y continúo haciendo algunas reflexiones en torno a la educación, en esta ocasión sobre  aspectos que se han hecho públicos de la nueva Ley que, según parece, quieren llamar de Calidad Educativa y que de eso no tendrá  más que el nombre porque por lo que sabemos hasta ahora, será regresiva, segregadora y excluyente.

Debo escribir sobre educación. Hay tanto que decir que no sé por dónde empezar… Tengo que aclarar que cuando hablo de educación lo hago de la Educación Pública (escrito así, con mayúscula) o de aquella que, siendo concertada asume los valores que implica la educación como servicio público, como medio para que nuestros niños y niñas accedan a la igualdad de oportunidades y posibilidades y se consiga en este país una sociedad más igualitaria, mayor cohesión social. Creo que voy a decir generalidades, cosas que toda la ciudadanía ya sabe pero por si hay alguien que todavía no ha pensado en el tema ahí van algunas simples reflexiones.

Estamos muy frustrados porque quedamos muy mal en las evaluaciones internacionales pero ¿nos damos cuenta de dónde partimos? ¿De qué todavía en los años setenta del siglo XX había un índice importante de analfabetismo en nuestro país, cuando en lo que llamamos países de nuestro entorno ya habían olvidado lo que era eso?