Las sanciones por incumplir la normativa de tenencia de animales de Torrelavega verán reducida su cuantía drásticamente, de forma que faltas tipificadas como muy graves, como llevar sin bozal un perro peligroso, bajan de 3.000 euros a entre 500 y 1.500 euros. También disminuyen las sanciones por faltas graves, que bajan de 1.500 a entre 250 y 500 euros; y las leves, como no recoger los excrementos del perro, pasan de 750 euros a entre 50 y 250 euros. Es una de las modificaciones que quiere realizar el equipo de gobierno en la Ordenanza municipal de Tenencia, Identificación y Protección de los animales.

El motivo de esta importante rebaja en las sanciones, explica el concejal de Medio Ambiente y Salud Pública, José Luis Urraca, es adaptarlas a la situación económica actual y a «la crisis», porque «hay personas que no podían pagarlas». Al disminuir su cuantía se pretende establecer sanciones «que se apliquen y que puedan ser satisfechas por parte de los usuarios».
Respecto al tema de los excrementos de perros, una de las cuestiones que provoca mayores quejas en la ciudadanía, el concejal ha explicado que también se modificará. Hasta ahora, si un policía sorprendía al infractor, el hecho de recoger el excremento evitaba la multa, algo que se quiere cambiar. En cuanto a la vigilancia sobre este tipo de infracciones, evidentes en las calles, Urraca ha asegurado que la policía vela por que se cumpla la ordenanza y denunciará a todo aquel que la incumpla.
El concejal reconoce que la situación con los excrementos de perros en la vía pública es «preocupante» y en parques y jardines no solo es un problema «estético», sino de «salud pública», máxime en zonas verdes y en los parques infantiles. A este respecto el Ayuntamiento tiene previsto habilitar parques de perros, debidamente señalizados y delimitados, para el esparcimiento, socialización y realización de las necesidades fisiológicas. Por el momento, la ubicación de esas zonas para perros no está decididas, ni siquiera si serán espacios acotados dentro de los parques existentes o fuera de estos, pero serán «lugares accesibles», ha adelantado.
Otras prohibiciones que recogerá la ordenanza para preservar la salud pública y la limpieza, será la prohibición de alimentar animales en la vía pública; dar de comer a las aves desde balcones y ventanas, para intentar luchar contra las plagas de las palomas que afectan a muchos edificios y transmiten enfermedades; o el control de las poblaciones de gatos.
En cuanto al bienestar animal, se prohibirá utilizar vehículos como alojamiento habitual de animales, la entrada e instalación en el término municipal de circos que sirvan y/o transporten animales de cualquier especie (incluidas las mascotas del personal circense), o que los animales no puedan permanecer atados durante más de 8 horas al día. También se autorizará que la cesión temporal de perros peligrosos a terceras personas que hayan acreditado su capacidad, en base a la normativa, para manejar este tipo de animales, y se regulará la cría de doméstica de aves en balcones, terrazas, trasteros o similares, velando porque cumplan las normas de higiene y salubridad y no causen molestias a los vecinos.
Además, se promoverán desde el Ayuntamiento campañas de sensibilización sobre las obligaciones respecto a los animales que tienen sus propietarios y se colaborará con asociaciones y protectoras para desarrollar actividades tendentes a la concienciación del respeto y cuidado de los animales.
El concejal ha hecho hincapié en que son puntos que «aún se están trabajando», y que también se procederá a realizar una consulta preeliminar al Gobierno de Cantabria, en caso de haber una próxima modificación de la ley de la Comunidad Autónoma. En ese caso se esperaría a ver qué cambios pudieran producirse para su introducción en la ordenanza municipal.
Se trata de mejorar una ordenanza que «comparada con el resto de ciudades y localidades de la región, es bastante actualizada y moderna», pero que necesita adaptarse a las circunstancias y a las necesidades que dicta la experiencia, ha dicho el concejal.
