La Policía Local de Torrelavega advierte que suprimir el dispositivo especial de vigilancia durante los fines de semana en la zona de vinos «sería un error muy grave» y generaría «muchos problemas», favoreciendo un rebrote de la «conflictividad», cuyo descenso durante los últimos años, dicen, es en buena parte por la presencia de agentes las noches de viernes y sábados.

«Nadie desea una desgracia, pero se está tentando mucho a la suerte; todos sabemos que más tarde o más temprano va a suceder algo y nos preguntaremos si se podía haber evitado», ha señalado hoy el portavoz de la sección sindical de APLC en el Ayuntamiento de Torrelavega, José Ramón Crespo. «Ese día el señor interventor, y sobre todo el señor alcalde, tendrán que explicar por qué no hay policía en la calle», ha añadido.
APL, uno de los sindicatos con representación en la Policía local ha convocado este miércoles una reunión, a las 18.00 horas, en Barreda, abierta a todos los miembros de la plantilla, para analizar la situación y tomar una decisión. Según dicen, «todos los sindicatos» comparten sus críticas a la actuación del Ayuntamiento y la forma en que se ha llevado el asunto.
El alcalde anunciaba la semana pasada la reducción del dispositivo de vigilancia en la zona de vinos –de 4 a 3 agentes los viernes y de 5 a 4 los sábados- por el agotamiento de las horas de disponibilidad y la imposibilidad según la Intervención Municipal de pagar horas extras. El pasado sábado el retén no se formó por la falta de agentes para el servicio, hasta ahora voluntario, y el regidor, José Manuel Cruz Viadero, señalaba que si esta semana se repite la situación el jueves se tomará una decisión sobre el futuro de un servicio creado hace una década y, a su juicio, ahora «no tan importante», porque actualmente la conflictividad de la zona de vinos «es mínima».
Una percepción que los agentes no comparten. «Hay mucha menos gente en la zona de vinos, pero precisamente los días de menor afluencia de gente son también los que se producen los problemas más gordos», señala el representante de APL.
Como ejemplo, Crespo relata un incidente ocurrido hace dos semanas, «uno de los viernes con menos gente que se recuerda»: un individuo entra con su vehículo hasta uno de los locales de la zona de vinos y se baja con un cutter en una mano y un cuchillo en la otra, con intenciones de agredir; los agentes le reducen y a continuación tienen que impedir que las personas que han presenciado su intento de agresión le «intenten linchar». Una actuación, recalca, que hubiera sido imposible con menos efectivos «sin poner en riesgo a los agentes, los ciudadanos o el detenido».
Aseguran que «no es una cuestión de dinero, es un problema de dignidad y amor propio», y afirman que la solución es ampliar la plantilla de la Policía Local que durante los últimos años se ha dejado «caer» por la «dejadez» de los sucesivos responsables de Recursos Humanos hasta llegar a las 69 personas que en este momento integran el departamento.
Entre otras cosas, el malestar de la Policía Local viene por el hecho de que algunos de los agentes no han cobrado todavía sus servicios en la zona de vinos del año pasado. La cantidad total supone apenas unos 7.000 euros en total, pero está rodeada de «embustes», inicialmente se comprometió con los agentes el pago, posteriormente se les ofreció su compensación en horas libres y finalmente se les ha comunicado la intención de «no abonar la cuantía» y se les ha invitado a «acudir al Juzgado si quieren cobrar», aseguran desde APL.
A esas circunstancias, critican, se suma que el anuncio de reducción del dispositivo, «tras varios meses de cobardes embustes», llegan apenas unos días antes de la fecha de aplicación de la medida de reducción, «cuando era imposible elaborar una orden de servicio en tiempo y forma», y sin «negociar alternativas» con la plantilla. Todo ello, asegura el portavoz de APL, a pesar de que la jefatura de la Policía Local está advirtiendo «desde marzo» del agotamiento en noviembre de las horas de disponibilidad y reiterando el aviso tras el cambio de gobierno municipal.
Igualmente, ha recordado que los agentes de la policía local no solo desempeñan labores de seguridad ciudadana, que en principio corresponderían a la también «mermada» plantilla de la Policía Nacional, sino también otras de tipo «administrativo», como el control de los horarios de cierre de locales, consumo de alcohol en la calle, etc.
José Ramón Crespo también ha rechazado las cifras «engañosas» facilitadas sobre el coste que supone el dispositivo de la zona de vinos a las arcas municipales –cifrado hasta ahora en unos 223.000 euros anuales-, asegurando que son «falsas» y valorando que trasladarlas a la opinión pública cuando todavía no se han pagado los últimos servicios «es una provocación en toda regla».
Así, señala que el plus que supone a un agente una noche de servicio en ese dispositivo especial ronda «unos 230 euros» y además representa, por ejemplo en las próximas fechas del mes de diciembre, el no disponer de tiempo para estar con sus familias. Por eso, insisten desde APL, «si fuésemos egoístas pediríamos más dinero, pero lo que queremos es un aumento de plantilla».
Sobre este aspecto, recuerdan que aunque la actual Ley de Sostenibilidad limita la capacidad de contratación de los Ayuntamientos, existe la posibilidad de la cláusula de «excepcionalidad», especialmente cuando, como en este caso, se trata de cuerpos de seguridad. Igualmente, apuntan que el Ayuntamiento de Torrelavega tiene posibilidad de pagar horas extraordinarias a los agentes, dado que anualmente no se llega, con amplio margen, al techo de gasto.
