La Mesa de Movilidad del Besaya ha reclamado que la tramitación del plan urbanístico destinado a redibujar el espacio liberado del centro de la ciudad cuente con un proceso participativo real y efectivo, que dé la oportunidad a vecinos y asociaciones de aportar sus propuestas y participar en la definición del futuro espacio”.
Para ello, señalan, dada la trascendencia y las implicaciones territoriales, sociales, económicas y de movilidad que tendrá el proyecto de soterramiento, proponen que el Ayuntamiento proceda a la creación de un Consejo Sectorial Municipal, instrumento de participación pública contemplado en el Título II, artículos 11 a 20, del Reglamento de Participación Ciudadana.

A diferencia de los trámites administrativos de información pública del estudio informativo del proyecto de soterramiento (2019) y del aparcamiento subterráneo y actuación complementaria (2022), que no contaron con una exposición pública a pie de calle ni con un debate ciudadano que permitiera enriquecer las actuaciones, desde la Mesa consideran que ahora existe una gran oportunidad para dar voz tanto a vecinos a título individual como a los colectivos de la ciudad interesados en participar.
La Mesa considera que este órgano puede seguir el espíritu de otros procesos participativos desarrollados en la ciudad, como el Plan Urban en La Inmobiliaria, durante la legislatura 2007-2011, o más recientemente la EDUSI (2018-2023), que contó con la participación de la propia Mesa y con la implicación de vecinos y otros colectivos de la sociedad civil.
La creación de un Consejo Sectorial Municipal en el que participen colectivos vecinales, sindicatos, asociaciones de mayores, AMPAS y otras entidades constituye, a juicio de la Mesa, un modelo adecuado para garantizar una efectiva implicación ciudadana en la tramitación del PERI (Plan Especial de Reforma Interior) del soterramiento. Por ello, la Mesa de Movilidad planteará a la Corporación, a través del cauce establecido en el Reglamento de Participación Ciudadana, la constitución de este Consejo.
Para la Mesa de Movilidad, el soterramiento no debe quedarse en una “mera obra de cubrición de las vías”, sino que tiene que convertirse en una oportunidad para transformar el modelo de movilidad de Torrelavega, otorgando al transporte público, incluida la imprescindible reubicación de la estación de autobuses, el papel que le corresponde.
A su juicio, el nuevo espacio debe servir para ganar espacio para los peatones, zonas naturales y lugares de esparcimiento para disfrute de los vecinos, “reduciendo al mínimo imprescindible las superficies asfaltadas y evitando que la actuación se limite a trasladar el actual modelo urbano a la superficie liberada por las vías”.
