Los vecinos de la calle Pablo Garnica y quienes pasan a pie o en coche por esa transitada carretera de Torrelavega se han visto sorprendidos por la instalación de bolardos de plástico, que delimitan los carriles de incorporación a la «rotonda de Aspla» y obligan a los camiones de gran tamaño a realizar bastantes maniobras para esquivarlos.
La estrechez del carril y la falta de giro en la incorporación a la glorieta o en su salida hacia la autovía hacen que los grandes transportes se vean forzados a detener la marcha y maniobrar para evitar pasar por encima de los bolardos, y todo ello en un punto viario que registra un altísimo volumen de tráfico.
El problema se acentúa porque la rotonda está situada junto a las empresas Aspla y Armando Álvarez, donde diariamente acuden a cargar y descargar un alto número de transportes de gran tamaño, en la salida de la Autovía por la zona industrial y en la cercanía del aparcamiento de camiones de La Lechera.
«A ver cuánto tarda en haber un accidente», señalaba hoy una vecina de la zona, que no se explicaba el objetivo de la medida, «salvo gastar más dinero». «Mi marido es camionero y esta misma mañana me decía que con esto no se puede pasar», añadía indignada, asegurando que los transportistas «en Aspla no hablan de otra cosa»
Los bolardos se han colocado recientemente, casi cuatro meses después de abrirse al tráfico la nueva rotonda, y han generado desconcierto y preocupación entre los vecinos y comerciantes de esa zona que registra diariamente un gran volumen de circulación.
Los propietarios de los comercios situados junto a la rotonda son testigos de las dificultades de los camioneros para esquivar los bolardos. «La mayoría termina pasando por en medio de la isleta, y el peligro es que el camión tiene que frenar de repente al ver los bolardos, y claro los coches que vienen detrás no lo esperan», explican quienes contemplan en primera fila los problemas de los vehículos de gran tonelaje para cruzar la rotonda.
La colocación de estos bolardos ha sido denunciada también hoy por el Grupo Municipal Regionalista. «Nos han llamado vecinos de la calle Pablo Garnica que ven con asombro como los camioneros se tienen que bajar del vehículo, porque han colocado bolardos que impiden una maniobra normal con seguridad a los camiones que circulan por la rotonda», ha detallado el portavoz regionalista Pedro García Carmona, que considera que la medida implica «más riesgo y gasto innecesario».
