Las Fiestas del Barrio Covadonga están en los últimos días en el centro de la polémica que se ha generado entre parte de los agentes de la Policía Local de Torrelavega y los mandos jerárquicos y políticos de este departamento. Las dos partes han intercambiado valoraciones sobre si fue adecuada o no la respuesta policial del sábado 30 de abril tras una llamada al 112 por parte de la comisión de fiestas por una pelea y el temor de que se convirtiese en multitudinaria. Para unos hubo riesgo de que así fuera, para otros la situación estuvo controlada, pero todos asumen que hubo un aviso por una pelea.

Ahora la comisión de fiestas niega la mayor y dice que «no es cierto» que pidieran presencia policial por una pelea. «Yo fui quien realizó la llamada al 112 y es incierto que fuera por una pelea», asegura el responsable de la comisión, Oscar Herruzo. Según ha explicado a HoyTorrelavega, al acercarse la hora de cierre llamaron pidieron la presencia de policía para que «nos echara una mano» para desalojar a la gente y evitar «cualquier tipo de problema». Policía que sí hizo acto de presencia pero «pasó de nosotros olímpicamente», puntualiza.
Ese, y no otro, insiste Herruzo, fue el motivo de la llamada. «No hubo ninguna pelea, y la prueba es que no se produjeron detenciones, ni denuncias ni asistencias médicas», afirma. El sábado día 30, pasadas las tres de la madrugada, la comisión de fiestas decidió llamar a la policía para que les «ayudaran» y al cerrar la barra y apagar la música en un momento en que había «3.000 o 4.000 personas» no se produjeran incidentes o la gente se quedase por el Barrio Covadonga «montando follón».
Evitar las quejas de los vecinos por el ruido y cumplir el horario de cierre eran «los dos requisitos» que les había puesto el Ayuntamiento y creyeron que la presencia de policías locales haría que la gente abandonase la zona tras el cierre. La policía acudió «y se quedó en la zona de la rotonda», no llegó hasta la zona de la barra donde supuestamente se estaba produciendo la pelea, y cuando «salimos a explicarles para qué habíamos llamado, pero nos dijeron que ellos no podían hacer eso y que nos buscásemos la vida», relata Herruzo a HT.
Igualmente asegura que, aunque al inicio de las fiestas solicitaron que esos días las patrullas «pasasen un poco más» de lo habitual por el Barrio Covadonga, la realidad ha sido que «no hubo más presencia» de Policía Nacional y Policía Local, y las rondas fueron las de cualquier otro día.
Los organizadores lamentan que las Fiestas del Barrio Covadonga se hayan convertido en arma arrojadiza entre los representantes sindicales que critican el funcionamiento de la Policía Local y el equipo de Gobierno, «empañando» unas celebraciones que «no registraron en los once días ningún incidente relevante».
Respecto a las declaraciones del equipo de Gobierno sobre la responsabilidad de los organizadores de contar con su propio sistema de seguridad, al no ser unas fiestas organizadas por el Ayuntamiento, dicen que «no se nos ha exigido nunca». En cambio, sí se les ha exigido contar con una ambulancia, que ha estado allí «los once días de las fiestas», sin que haya tenido que intervenir en ningún momento, recalca.
La Asociación Cultural San Amancio ha querido aprovechar para «pedir disculpas a los vecinos por las molestias que les hayamos podido causar «.Reconocen que han cometido algunos «errores», en temas de «limpieza y colocación de aseos», pero han «tomado nota» para subsanarlos de cara al próximo año. Asumen esos «fallos», pero rechazan que la imagen de las fiestas de 2016 sea la de incidentes o problemas de seguridad «que no se produjeron».
La sección sindical de CCOO en el Ayuntamiento ha denunciado en varias ocasiones «falta de medios, organización y previsión» en la Policía Local. Su representante en este departamento, Daniel González, aseguró que el día 30, cuando desde las fiestas del Barrio Covadonga requirieron presencia policial por el riesgo de que una pelea se descontrolase, solo acudieron cuatro agentes porque los otros cinco de servicio esa noche estaban asignados al dispositivo especial de la zona de vinos y tenían órdenes de mantenerse allí, a pesar de la llamada y de que ahí no había apenas actividad.
Unas críticas rechazadas por el concejal de Seguridad, Pedro Pérez Noriega, que afirma que la situación «estuvo controlada» en todo momento y que no acudieron más agentes al Barrio Covadonga porque no era necesario, ya que en la pelea sólo estuvieron implicadas «tres personas». También ha rechazado que los agentes de la zona de vinos tuvieran órdenes de no moverse aunque fuese necesaria su presencia, porque sería «algo ilógico».
