La Asociación de Vecinos de Campuzano ha convocado una asamblea extraordinaria este sábado 21 de noviembre, a las 18.00 horas, para aprobar su disolución. Los motivos de esta decisión «tras muchos años de lucha», es el «cansancio» de su Junta Directiva y la «desidia» de los sucesivos equipos de gobierno hacia este pueblo de Torrelavega.

El presidente de la Asociación, Fidel Palacios, asegura que los responsables municipales han hecho «caso omiso» a sus peticiones y no han mostrado «el más mínimo interés» por Campuzano, abocándolo al «caos y el desorden urbanístico, manteniéndolo en un abandono permanente, con una falta de infraestructuras mínima, de limpieza, de zonas verdes, de parques e incluso habiéndonos privado del mayor bien que tenía nuestro pueblo con el cierre del Colegio Público Manuel Llano».
La directiva de la AAVV añade que las acciones «puntuales» que se han producido, lo han sido «sin contar con la participación vecinal, ni la consulta a la asociación», y ponen como ejemplo el vial que se está ejecutando entre la iglesia y el Bulevar. Una actuación «que fue demandada por esta Asociación de Vecinos pero no en los términos que se está realizando».
Palacios ha señalado que el pueblo lleva años reclamando una actuación integral «sin obtener respuesta alguna», que les ponga «al mismo nivel» que el resto de barrios del municipio. «Desde el Ayuntamiento solo saben darnos promesas y son incapaces de resolver de una forma satisfactoria un problema generado por ellos mismos como el de los Talleres Municipales», ha criticado.
«A partir de ahora será el equipo de gobierno del Ayuntamiento de Torrelavega quien tenga que resolver, gestionar y lidiar con los vecinos todos los problemas que han dejado sin resolver en Campuzano», ha apuntado el por unas horas todavía presidente vecinal.
Según ha dicho, deja atrás «años y años luchando por nuestro pueblo con el único fin de vivir con una mejor calidad de vida tanto nosotros como nuestros vecinos, con muchos sin sabores y pocas alegrías», desenado que «todo nuestro esfuerzo no caiga en vano» y sirva para que generaciones venideras «sepan defender» los derechos y necesidades de Campuzano.
