La alcaldesa de Torrelavega, Lidia Ruiz Salmón, no informará de los términos en que se está desarrollando la negociación con la empresa Transitia-Pavigom hasta que se cierre un acuerdo que evite despidos en la plantilla del transporte urbano y resuelva la huelga que hoy ha cumplido doce jornadas.
Ruiz Salmón espera que ese acuerdo sea posible «en breve», pero aunque la negociación «no está como el primer día» tampoco puede fijar una fecha o un plazo para resolver la situación que ha paralizado el transporte urbano, los autobuses escolares y el servicio de grúa en Torrelavega.
Insistiendo en que el silencio del equipo de Gobierno en torno a la negociación con Transitia es para «no poner en peligro el posible acuerdo», ha asegurado que se guía por la «prudencia» y que «cuanto menos se hable es más positivo para el fin del conflicto».
A preguntas de los periodistas la alcaldesa solo ha desvelado que hay una «diferencia de visión» sobre el «cumplimiento del pliego de condiciones» y mientras la empresa insiste en que el Torrebus solo es rentable despidiendo a entre dos y cuatro trabajadores, el Ayuntamiento rechaza reducir la plantilla.
Preguntada si siente que el Ayuntamiento es «rehén» de Transitia-Pavigom, ha apuntado que es «difícil» negociar que «no haya despidos» con la misma empresa a la que se está exigiendo que devuelva el autobús municipal que trasladó hace un año a Baracaldo y a la que se pretende aplicar sanciones económicas por disponer de un vehículo de la flota torrelaveguense para prestar servicio en la localidad vizcaína.
Pese a esas dificultades, y a que todavía no se ha conseguido que la empresa lo retorne, Ruiz Salmón ha asegurado que el equipo de Gobierno será «inflexible» con la devolución del autobús y la aplicación de sanciones por el incumplimiento del contrato.
La alcaldesa entiende que el silencio que mantiene el Ayuntamiento después de cinco reuniones sin resultados con la adjudicataria pueda llevar a pensar a la plantilla del Torrebus y a los ciudadanos que no se está haciendo nada, pero prefiere eso que arruinar un acuerdo «por hablar antes de tiempo».
Respecto al desarrollo de la huelga ha explicado que hoy han vuelto a prestarse los servicios mínimos en el transporte urbano, en la línea 1 Sierrapando-Sierrallana, no así los que afectan a los autobuses escolares, debido al acto vandálico que sufrieron hace unos días y que acabó con varios vehículos con las lunas rotas.
Mientras, los trabajadores siguen centrando sus medidas de presión en concentraciones en las cocheras y el acompañamiento en sus coches particulares a los autobuses en servicios mínimos para llamar la atención de la ciudadanía sobre su conflicto laboral.
