La inserción social y la capacitación en diferentes competencias para usuarios de Servicios Sociales por un lado, y la dinamización de los barrios, son los dos objetivos de un proyecto «experimental» que se ha puesto en marcha en Torrelavega, gracias a la contratación de diez profesionales durante seis meses, a través de uno de los proyectos de Corporaciones Locales. «Itinerarios de inserción social a partir de la economía solidaria y cooperativismo como elementos cohesionadores de barrio» es el título del proyecto que se va a desarrollar hasta el mes de diciembre y será impartido por 1 trabajador social, 1 maestro, 2 técnicos de rama agraria, 2 auxiliares de biblioteca, 1 informático y 3 educadores sociales.

El proyecto tiene dos partes claramente diferenciadas. Por un lado, se trabajará con un máximo de 40 personas, seleccionadas por los técnicos entre usuarios de los Servicios Sociales, atendiendo a la «especial urgencia» de su situación personal, laboral y económica. Para ellos se ha preparado un itinerario formativo flexible, que se adaptará a las necesidades de cada uno de los participantes, en el que se abordarán desde competencias lingüísticas, a conocimientos básicos «científicos y tecnológicos», matemáticas o informática.
La parte práctica serán técnicas de agricultura ecológico y autocultivo, utilizando las cuatro parcelas reservadas para usos sociales en los huertos municipales. Allí, adquirirán conocimiento tanto sobre cultivo como sobre economía solidaria y cooperativismo, y también se iniciará a estas personas en cuestiones como la creación de blogs, de forma que pudieran comercializar sus productos.
Además, para aquellos que deseen continuar su preparación, habrá la posibilidad de acceder a unas becas por las que la Concejalía de Servicios Sociales pagará la matrícula en un Módulo Formativo de Grado Medio y el transporte.
Para desarrollar esta parte del proyecto, se contará con un trabajador social, un maestro, dos técnicos agrarios y dos auxiliares de biblioteca.
La concejal de Servicios Sociales, Patricia Portilla, ha recalcado que el objetivo es dotar a los participantes, usuarios de los servicios sociales, de «herramientas que perduren en el tiempo» y les sean útiles para mejorar su situación una vez concluido el programa en diciembre. «Se trata de darles recursos y habilidades que antes no poseían», algo especialmente importante en personas que por su situación laboral, social y económica han perdido en muchas ocasiones las expectativas y la motivación, y que a través de este programa podrán mejorar sus redes sociales, mejorando sus posibilidades de volver al mundo laboral.
En cuanto a la otra parte del proyecto, será desarrollada por tres educadores sociales, una en el Barrio Covadonga y dos en La Inmobiliaria. Su cometido será dinamizar estos barrios, poniendo en marcha talleres, actividades e iniciativas que fomenten la participación y que respondan a las necesidades que planteen los vecinos y las asociaciones de los propios barrios.
Patricia Portilla ha puesto como ejemplo de esas posibilidades los talleres de elaboración de diferentes tipos de productos y los mercadillos de intercambio para dar salida a sus trabajos. En este caso, se trata de una actividad dirigida a la totalidad de la población y su objetivo es «recuperar espacios» en los barrios y «crear puntos de encuentro».
Por su parte, el alcalde, José Manuel Cruz Viadero, ha destacado el carácter «experimental» de este proyecto, su vocación de «continuidad» y lo «ambicioso» de los objetivos que pretende, expresando su confianza en que una vez finalizados los seis meses de la iniciativa, haya una visibilidad en otro tipo de iniciativas que surjan de los participantes.
