Familiares, amigos, compañeras, alumnas de la Escuela Municipal, autoridades… centenares de personas quisieron acompañar a María Pardo en el homenaje de Torrelavega a esta ex gimnasta cuyo nombre lleva ya el pabellón de su barrio, Nueva Ciudad. Un reconocimiento que viene a saldar una deuda con esta deportista que en 1995 se proclamó Campeona del Mundo por equipos en el Mundial de Viena, que se significó por su lucha para reivindicar mejores condiciones de vida y entrenamiento para las gimnastas y que ha seguido vinculada a este deporte, a través de su labor como monitora en la Escuela Deportiva Municipal de Gimnasia Rítmica.

El alcalde de Torrelavega, José Manuel Cruz Viadero; el concejal de Deportes, Jesús Sánchez; la directora de Deportes, Zara Ursuguía; el presidente de la Federación Española de Gimnasia, Jesús Carballo; y la presidenta de la Federación Cántabra, África Álvarez; tuvieron palabras de reconocimiento hacia María Pardo.
Tanto Carballo como Álvarez, que compartieron parte de su carrera con la torrelaveguense, pusieron en valor el logro que Pardo obtuvo hace 20 años junto a sus compañeras, que supuso «un punto de partida que ha motivado e ilusionado a muchas gimnastas» que han venido detrás, según el presidente de la Federación Española. Para la ciudad es «un orgullo y un honor» contar con una campeona como ella, aseguraba el alcalde, destacando además su trabajo en el deporte base y el «cariño y apoyo» a sus alumnas.
El homenaje de este viernes inició con la proyección de un vídeo que repasa algunos de los momentos más importantes de la carrera de Pardo, así como sus inicios y su labor actual como técnica. A continuación hubo una exhibición a cargo de las alumnas de la Escuela Municipal de Gimnasia Rítmica. Finalmente, Pardo, acompañada de las autoridades descubrió la placa que nomina Pabellón María Pardo la instalación que hasta ahora se llamaba Río Viar.
