La piscina municpal de La Lechera no ofertará este verano los tradicionales cursillos de natación, debido a la realización de trabajos de mantenimiento y arreglos durante los meses estivales. El concejal de Deportes, Jesús Sánchez, ha pedido disculpas a los usuarios y a las familias que habitualmente acuden a esta instalación y a los cursillos, pero ha justificado esta decisión en que se ha entendido que es «el mejor momento» porque es la época del año de menor afluencia a la piscina.
«Vamos a aprovechar la parada técnica que se realiza en verano para realizar labores de mantenimiento y acometer algunos arreglos que requieren el vaciado de la piscina», ha explicado Sánchez, que también ha destacado que estos trabajos van a suponer «una mejora sustancial en las instalaciones».
La intención de la concejalía de Deportes es «volver a la normalidad en el menor tiempo posible», confirmando que los cursillos se reanudarán después del verano.
Sánchez, en un comunicado, ha recordado otras mejoras que se van a realizar en la piscina municipal y que «van a subsanar una carencia importante y a dar respuesta a una vieja demanda» de los clubes de natación: la habilitación de una zona destinada al público que permita la presencia de espectadores.
La obra tiene un presupuesto de 28.883 euros y consistirá en el acondicionamiento de un espacio de 37 metros cuadrados, con capacidad máxima para 50 espectadores de pie, que estará concebido como lugar de paso y espera; y la adecuación de una rampa de acceso a la escalera del gimnasio.
