Ni inmigración supone delincuencia ni oleadas de pateras amenazan nuestras costas. La responsable de la Oficina Municipal de Interculturalidad de Torrelavega, Salomé Ríos, rechaza que se «estereotipe» el fenómeno de la inmigración y se transmita una sensación de inseguridad a la población, «indignificando» al colectivo de personas que han llegado a España, y en este caso a Torrelavega, a través de diferentes vías y con situaciones diversas.
«Es un error conectar delincuencia con inmigración», asegura Ríos, insistiendo en que los índices de residentes extranjeros en un barrio como La Inmobiliaria «no se corresponden con los índices de delitos», a pesar de que «su porvenir está muy nublado».
Según ha explicado, ni siquiera los problemas derivados de la crisis económica, que afecta a los inmigrantes en igual o mayor medida que a los torrelaveguenses, o la retirada de la tarjeta sanitaria que deja a este colectivo sin atención médica, han derivado en un aumento de los problemas de convivencia.
Lo que sí ha supuesto la crisis es un descenso del 58% en la llegada de inmigrantes a Torrelavega, sin embargo, las atenciones prestadas aumentaron un 14%, llegando a las 2.800, según se recoge en la Memoria de 2013 de la Oficina Intercultural que Ríos ha presentado hoy junto a la concejal de Bienestar Social, María José Pagín.
El 51% de los usuarios son personas en situación irregular, procedentes de Camerún (15%), Nigeria (10%), República del Congo y Senegal (3,5%). Ríos ha señalado que los flujos de inmigración han cambiado, descendiendo la llegada de personas procedentes del Magreb Subsahariano y aumentando los de países del Golfo de Guinea, Cuerno de África, y países nuevos como Somalia y Etiopía.
Respecto al 49% restante, su situación está regularizada mediante permiso de trabajo y residencia (20%), asilo (13%), comunitarios (8%), reagrupados (6%) y nacionalizados (2%). Sobre este asunto, la responsable de la Oficina Intercultural ha llamado la atención sobre el hecho de que buena parte de los «regulares» dependen del mantenimiento de sus permisos de trabajo y ha denunciado que los requisitos que se les exigen «están diseñados» para que no puedan conseguirlos
La Oficina de Interculturalidad prestó en 2013 un total de 1.147 atenciones jurídicas, de las que 250 fueron casos derivados de los Servicios Sociales, y versaron sobre renovaciones de permisos, informaciones sobre matrimonios y parejas de hecho, y reagrupaciones familiares, mayoritariamente.
Los desahucios fueron una de las cuestiones en las que más ha trabajado la oficina, dado que «casi todos los inmigrantes que compraron viviendas en Torrelavega las han perdido debido a la crisis». La labor se ha centrado en la búsqueda de alquileres y alojamientos para esas familias, y la mediación ante las entidades bancarias para conseguir la dación en pago.
El área sanitaria ha sido otro de los frentes más complicados y Ríos ha asegurado que están «sobrepasados» por la situación médica en que se encuentran muchos inmigrantes, sobre todo los que tienen «patologías graves». Según ha dicho, han contado con médicos «insumisos sanitarios» a estas medidas, «pero la mayor barrera está en las puertas de entrada de los centros, en los administrativos».
A este respecto ha explicado que el anuncio de la concesión de la tarjeta sanitaria a quienes llevan 6 meses empadronados es «irreal», porque los requisitos son «imposibles de cumplir», sobre todo en lo que se refiere a certificados y documentaciones a expedir en sus países de origen.
Desde la Oficina Intercultural han trabajado con la Plataforma de Sanidad Universal, que les han ayudado a encontrar las «grietas» en el sistema para lograr ayudar a los inmigrantes.
Finalmente, ha recordado que las clases de castellano y alfabetización son otra de las actividades que desarrollan, y que en 2013 contaron con 119 alumnos.
Por su parte, la concejal de Servicios Sociales ha destacado la labor que realizan las personas que trabajan en la Oficina de Interculturalidad y la atención que prestan a los inmigrantes que residen en Torrelavega.
