
Residuos orgánicos, escombros, enseres, chatarra… y mucha suciedad, a escasos metros de las viviendas. El vertedero incontrolado de El Valle amenaza con convertirse en un basurero ilegal permanente en Torrelavega, sin que parezca que las autoridades municipales sean capaces de vigilar o sancionar a quienes depositan desechos o restos de obra. Mientras la acumulación de basura va creciendo y convirtiéndose en un problema de salud pública, cuya erradicación, además, supone un coste al Ayuntamiento.

Hace dos años, en marzo de 2014, se realizó la última gran limpieza de ese vertedero, situado junto a la finca del Asilo, en una parcela entre Sierrapando y Tanos por la que discurre un pequeño vial que da acceso a viviendas de la zona y comunica con el Bulevar Ronda. En aquella ocasión se retiraron incluso animales muertos, antes de que operarios del SERCA sacaran numerosos camiones cargados de todo tipo de residuos y saneasen la zona.
El actual concejal de Medio Ambiente, José Luis Urraca, que entonces ya ocupaba la misma responsabilidad, lo calificaba como «el mayor vertedero incontrolado». El edil, que había accedido al cargo en enero, aseguraba que «un vertedero de estas características no se forma de la noche a la mañana sino que lleva muchos meses acumular tanta basura». Ahora, trascurridos dos años, el vertedero ha vuelto.
Tras aquella limpieza, Urraca aseguró que su departamento iba a realizar un esfuerzo pedagógico e informativo» sobre los puntos de recogida para los diferentes tipos de residuos, y proponía la creación de una base de datos para tener «controlados y revisados periódicamente» los puntos donde se dan los vertederos «para atajarlos antes de llegar a convertirse en problemas de salud pública» y reducir además «los costes de su posterior erradicación».
También hacía un llamamiento apelando a la «conciencia y solidaridad cívica» de quienes depositan basuras fuera de los lugares habilitados para ello, y recordaba que tirar residuos fuera de los puntos autorizados puede ser sancionado con multas de hasta 10.000 euros. Algo que se señala en el gran cartel que hay en ese punto de El Valle y que parece no impresionar a quienes va dirigido, porque bajo el mismo se acumulan basuras y desechos.
El concejal de Medio Ambiente también insistía en el control policial y advertía que «se multará con severidad a quienes infrinjan la prohibición», y solicitaba la colaboración ciudadana para identificar a quienes lo incumplan y así «erradicar todos estos espacios llenos de basura en la ciudad, que perjudican a la calidad de vida de todas las personas que vivimos o visitamos Torrelavega».
Una serie de medidas y advertencias que –si se han aplicado- no han dado el resultado que pretendían porque el vertedero de El Valle vuelve a ser un foco de suciedad.
Las quejas de los vecinos de la zona y de quienes transitan por ese camino son constantes desde hace tiempo. También algunas formaciones políticas han advertido en numerosas ocasiones de la acumulación de basura en esa zona. Inmediatamente después del operativo de limpieza, ACPT exigía un control para evitar la proliferación de vertederos y la imposición de sanciones para que «quien contamine pague». Del mismo modo, IU Torrelavega advertía hace un año que los residuos volvían a acumularse junto a la finca del Asilo y pedía al Ayuntamiento labores de vigilancia para evitar la reaparición de los vertederos una vez eliminados.
