La convivencia entre vecinos y palomas es «insostenible» y el concejal de Medio Ambiente, José Luis Urraca, debe afrontar «con decisión y sin complejos» el «grave problema» que generan en Torrelavega lo que el concejal del PP, Francisco Trueba, ha calificado de «ratas voladoras».

Las palomas, ha recordado, son trasmisoras de más 40 enfermedades, sus excrementos hacen intransitables en algunos puntos las aceras y provocan problemas de insalubridad, también en las repisas de ventanas, en la ropa de los tendales y en los coches. Trueba ha añadido que, cuando la población de palomas es grande, «producen muchos daños al patrimonio, deteriorando esculturas y ornamentaciones».
Por ello, ha exigido al concejal de Medio Ambiente que «coja el toro por los cuernos y se deje de tanta excursión por el bulevar y concursos de flores, que también están bien, y haga frente a este problema sin complejos ni miedos». Para el PP, «es un problema al que tenemos que poner coto de una vez por todas».
Trueba ha subrayado que cada vez «son más las quejas de los vecinos» sobre el problema de las palomas, así como «constantes sus peticiones de ayuda para dar una solución», porque en algunos barrios y zonas de la ciudad «la situación ya es insoportable».
A los problemas de salubridad e higiene que provocan las palomas, el concejal del PP ha añadido que, «se está llegando al extremo de que los vecinos no pueden dormir por las noches» por el «constante gorjeo que emiten» estas aves, algo que se agravará con la llegada del buen tiempo, haciendo que «no se pueda dormir con las ventanas abiertas».
Además de pedir medidas al concejal de Medio Ambiente, también ha reclamado la colaboración de los vecinos, recordando que «está totalmente prohibido dar de comer a las palomas en la vía pública». Hay que ser conscientes, ha dicho, de que «esta es una de las principales causas de la existencia de palomas en algunas zonas».
