«Hay que abrir y hay que estar fuertes». El comercio y la hostelería de Torrelavega se han reafirmado en su intención de abrir este viernes y hacer frente a la convocatoria de huelga general con un dispositivo para controlar posibles incidentes y una «mesa de seguimiento» centralizada en la Cámara de Comercio.
En la asamblea que se ha celebrado esta tarde-noche y a la que ha asistido un centenar de personas, el presidente cameral, Antonio Fernández Rincón, y los representantes de las asociaciones que han participado estos días en las negociaciones han destacado los motivos por los que, a su juicio, no se ha podido llegar a un acuerdo para sustituir la huelga general por un paro parcial y han planificado como afrontar la jornada.
Los dirigentes camerales han hecho hincapié en que los comerciantes deben estar «prevenidos», «unidos», «pendientes de los vecinos», y llamar al 091 ante la «presencia de cualquier sospecho» o «si alguien intenta que cerréis». Sobre la presencia policial, el presidente cameral ha explicado que habrá «nueve coches patrullando la ciudad» de la Policía Nacional y la Policía Local «doblará» sus turnos.
También se han encargado los dirigentes de las asociaciones de moderar los ánimos y frenar a los comerciantes más beligerantes que querían «tomar medidas» el viernes, o incluso realizar su propia «protesta» contra los sindicatos.
Respecto a la negociación, Fernández Rincón ha valorado que por la otra parte «no se ha querido llegar a un acuerdo». «Me he sentido utilizado», ha dicho, considerando que los convocantes, UGT, CCOO y SU se habían servido de la buena voluntad de los representes del comercio para llevar a la CEOE a la mesa del ORECLA y una vez allí «pedir diecisiete mil cosas» que «nada tenían que ver» con el motivo de la huelga.
A este respecto ha recriminado a Comisiones Obreras que se hubiera comprometido a una cosa en la reunión mantenida ayer mismo con ellos y hoy en el ORECLA haya defendido otra postura. Pero especialmente críticos han sido con UGT y con su secretaria general, María Jesús Cedrún, pidiendo «primero el cierre de la tarde, luego el cierre de la mañana y luego ya iremos viendo».
Así, han criticado que cuando ellos accedido a aumentar la propuesta inicial –un paro de 18.00 a 21.00 horas- y aceptando la exigencia de UGT de fraccionar el paro y llevarlo también a la mañana -de 12.00 a 14.00 y de 19.00 a 21.00 horas- Cedrún ha respondido con vaguedades hasta decir que no a la oferta.
Para escenificar el grado de negativa de UGT han asegurado que hasta el Sindicato Unitario, que a priori consideraban los más «radicales», se mostraban dispuestos a aceptar un acuerdo, mientras que María Jesús Cedrún ha rechazado llegar a un entendimiento.
«Hoy en el ORECLA nos han tomado el pelo durante cuatro horas, ha sido surrealista», ha asegurado Miguel Rincón, presidente de Apemecac y que estuvo en la negociación por parte de la patronal, junto a la presidenta de la CEOE, Gema Díaz Real, y a Pedro Nalda. Rincón ha sido muy duro con la secretaria de UGT, que «estaba tremenda, tremenda», algo aseverado por el personal del ORECLA, ha dicho.
Además, ha hecho un llamamiento a los comerciantes para que movilicen a sus entornos, incluso a través de las redes sociales, para que el viernes acudan a comprar a Torrelavega y ha lanzado un mensaje a los comerciantes: «si ahora nos bajamos los pantalones, la siguiente va la Patrona».
A partir de ahí, y a pesar de algunas llamadas de los sindicatos y de intermediarios políticos durante la propia asamblea, los comerciantes han dado por cerrado el periodo de negociación y se han preparado para afrontar la jornada de huelga, con la intención firme de abrir.
