El doctor Adolfo Ruiz de Rebolledo ha recuperado su busto y la fuente uno de los monumentos del patrimonio histórico de Torrelavega, que reconoce la figura del médico y concejal que impulsó la traída de aguas a comienzos del siglo XX, una infraestructura que supuso un antes y un después para la salud pública y el desarrollo de Torrelavega.
La réplica del busto original se ha inaugurado este domingo en la Avenida Menéndez Pelayo, en un acto en el que han estado varios descendientes del doctor Ruiz de Rebolledo. En representación de la familia ha intervenido el actor Antonio Resines, quien ha explicado que el homenajeado fue su «tío bisabuelo, incluso tío tatarabuelo», y ha agradecido la recuperación de un monumento que devuelve a la ciudad una parte de su memoria.
En el acto también han estado el escultor Carlos Otal, autor de la reproducción, y miembros de la Corporación municipal.
El concejal de Dinamización y responsable del Plan de Sostenibilidad Turística, Jesús Sánchez, ha destacado que esta actuación simboliza la voluntad del Ayuntamiento de, a través del PST, compatibilizar la transformación de la ciudad con la recuperación de su legado histórico. «No solo miramos hacia adelante con la digitalización, la ecología, la mejora de sendas o el arte contemporáneo, sino que también recuperamos partes importantes de nuestro pasado; la historia del doctor Rebolledo merece mucho la pena», ha afirmado. Asimismo, ha agradecido el impulso de la familia para hacer realidad esta actuación.
En nombre de la familia, Antonio Resines ha recordado la trascendencia de la figura del doctor Ruiz de Rebolledo para la historia de Torrelavega. «Hoy nos reunimos aquí para algo más que inaugurar un monumento. Nos reunimos para recuperar una memoria, para reconocer una deuda histórica y para agradecer a una persona cuya visión cambió de forma decisiva la vida de esta ciudad», ha señalado.
Durante su intervención, el actor ha explicado que, en una ciudad en pleno crecimiento industrial, Ruiz de Rebolledo comprendió que el acceso al agua potable era una cuestión esencial para combatir enfermedades y mejorar las condiciones de vida de la población. Como médico y concejal defendió que «la salud pública comienza con el acceso universal al agua potable», impulsando la traída de aguas que transformó la calidad de vida de los torrelaveguenses. También ha recordado que, tras su fallecimiento en 1906, fueron los propios vecinos quienes, mediante una suscripción popular, financiaron el monumento original como muestra de agradecimiento a su labor, convirtiéndole en el único torrelaveguense al que la ciudad dedicó un monumento sufragado por iniciativa popular.
La actuación ha supuesto una inversión de 34.485 euros y forma parte del eje 4, Competitividad, del Plan de Sostenibilidad Turística en Destino «Torrelavega 4.0 hacia el 035», integrado en el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia y financiado por la Unión Europea–NextGenerationEU.

