ACPT ha decido abandonar el Consejo Vecinal de Torrelavega para no seguir siendo participes de un órgano que a su juicio no tiene representación real. La formación entiende que «seguir participando sería legitimar una farsa, que algunos utilizan para hacer creer que existe comunicación entre los vecinos y el.Ayuntamiento».

El concejal de ACPT, Alejandro Pérez, ha resaltado que no son los únicos que consideran que este órgano «lo más cercano a vecinal que tiene es el nombre». Una de las asociaciones «con más trayectoria y con un funcionamiento más democrático y constante», la Asociación de Vecinos del Barrio Covadonga, ya ha abandonado el Consejo. Su lugar será ocupado por la Asociación de Vecinos de Torres, algo decidido, ha criticado, de formaarbitraria por el presidente de la Unión Vecinal.
Precisamente, la «ficticia representación» de la Unión Vecinal, es en su opinión, la base del problema. «Acuden personas que representan a asociaciones cuya junta directiva no se reúne desde hace años; podríamos decir que se representan a si mismos», mientras otras asociaciones no tienen posibilidad de participar en las reuniones, ha afirmado Pérez.
ACPT considera que si las convocatorias del Consejo Vecinal estén «vacías de contenido» es por la «nula exigencia» a quienes representan a los vecinos en esa mesa. Aunque entienden que la figura del consejo es «un gran avance» en materia de participación ciudadana, para ello debe tener contenido, «en lugar de convocarse para analizar exclusivamente obras menores, obviando los asuntos de calado de la ciudad».
Por todo ello, la realidad, ha dicho Pérez, es que cada reunión «se discute cual gallinero sobre las obras-capricho de algunos de eses representantes de supuestas asociaciones de vecinos», consiguiendo con reclamaciones nimias» no tener que enfrentarse «con las necesidades y demandas de los torrelaveguenses».
