La concejal de Torrelavega Sí, Blanca Rosa Gómez Morante, ha mostrado su preocupación por la «inactividad» del equipo de gobierno respecto a las consecuencias que supondrá, en el incremento del volumen de tráfico para la zona de Los Ochos, la entrada en funcionamiento de la variante Rinconeda-Sierrapando.
Según ha dicho, la entrada en funcionamiento de los nuevos accesos a la ciudad, procedentes de la variante, supondrán un caudal de tráfico muy superior al actual. Y eso ocurrirá en una zona en la que aún existen demasiados viales de tipología rural, «absolutamente insuficientes para el flujo de vehículos que, muy probablemente, deberán de soportar no dentro de mucho tiempo».
El «camino a la capilla, Miravalles y Tronquerías» son algunos de los ejemplos, que para TS precisan de «una adaptación urgente» que suponga «un mayor ancho de calzada, construcción de aceras y aparcamientos, además de una señalización completa y atractiva», así como el asfaltado de los viales que se están viendo afectados por los camiones de gran tonelaje durante las obras.
Gómez Morante propone una reunión, en el menor plazo de tiempo posible, entre el equipo de gobierno de la ciudad y Demarcación de Carreteras del Estado para abordar este asunto. Un encuentro en el que, a juicio de la concejal de Torrelavega Sí, debería procurarse que el coste de esos trabajos de adaptación de los viales afectados «sean incluido en el proyecto de la propia variante», liberando así al municipio «de una costosa actuación».
TS considera que la variante Rinconeda- Sierrapando es una obra de «capital importancia» por lo que supondrá como actuación para suprimir los grandes atascos que se producen en la zona, especialmente en los fines de semana del verano.
