El equipo de Gobierno de Torrelavega quiere «agotar la vía del diálogo» para dar respuesta al problema de las filtraciones de agua en el barrio de La Turbera, pero está dispuesto a exigir responsabilidades «a nivel administrativo e incluso judicialmente» si el Gobierno regional, la Delegación del Gobierno y la Confederación Hidrográfica del Cantábrico siguen «escurriendo el bulto».
El primer teniente de alcalde y concejal de Obras, Pedro García Carmona, ha anunciado que la intención municipal es convocar este mes de junio y «en el menor plazo posible» a una «reunión final» a todas las administraciones afectadas: Consejería de Industria, Consejería de Medio Ambiente, Delegación del Gobierno y Confederación Hidrográfica del Cantábrico.
«Tenemos que llegar a una solución consensuada que permita resolver el problema de las filtraciones con seguridad, dentro de la legalidad y en el menor tiempo posible», ha asegurado.
Comprendiendo la preocupación de los vecinos que sufren las filtraciones de agua en sus viviendas y la demanda de una solución definitiva, García Carmona ha subrayado que el Ayuntamiento «está haciendo su trabajo», habilitando una partida de 200.000 euros para las obras, «pero no puede saltarse la legalidad y acometer una actuación que no es competencia municipal».
De ahí que se convoque este encuentro para determinar «qué administración tiene las competencias» en el problema, «que las asuma y no escurra el bulto» y lograr «una solución consensuada» a este problema que afecta a los vecinos de La Turbera y que, según ha destacado, para el equipo de Gobierno PSOE-PRC «es una prioridad».
Así se va a trasladar este jueves a los miembros de la comisión informativa de Obras, reafirmando en que «desde el Ayuntamiento queremos ser parte en la solución y vamos a continuar hasta las últimas consecuencias».
