La Corporación de Torrelavega ha aprobado por unanimidad una moción pidiendo a la empresa y al Gobierno regional la reapertura de Sniace con la totalidad de la plantilla y otra exigiendo que el municipio sea declarado zona de urgentes y prioritaria reindustrialización. Los trabajadores de Sniace asistieron al pleno y tomaron la palabra a su término para pedir al alcalde que inste al Gobierno de Cantabria a trabajar en esa reapertura, porque el Ejecutivo todavía tiene «un papel importante» en este conflicto.
La plantilla de Sniace –medio centenar en el salón de plenos y unos 150 en el exterior- siguió esta vez en silencio la sesión, y solo en algunos momentos puntuales mostraron sus críticas a las intervenciones del PP. El alcalde, a las primeras voces, advirtió que si no guardaban silencio suspendería el pleno.
Su primer gesto de protesta fue dar la espalda al alcalde cuando tomaba la palabra, en rechazo a las declaraciones de Ildefonso Calderón tras el anterior pleno, el del 1 de octubre, cuando les acusó de «violentos» porque impidieron el normal desarrollo de la sesión con sus gritos, hasta que la oposición abandonó el pleno y el alcalde decidió un receso.
Este miércoles el debate se desarrolló con normalidad. El PSOE había forzado la convocatoria del pleno extraordinario para debatir las dos mociones citadas, sobre Sniace y la situación industrial, y para tratar la situación financiera del Ayuntamiento.
Los socialistas reclamaron al PP que mejore la situación económica municipal, aludiendo a un informe del interventor; mientras que el equipo de Gobierno defendió su gestión y aseguró que dicho informe solo recoge advertencias técnicas. En cuanto a los restantes grupos, el PRC advirtió que los problemas financieros del Ayuntamiento se deben a la falta de inversiones de otras administraciones, y ACPT reclamó una racionalización del gasto corriente.
En cuanto a la moción de Sniace, buena parte del debate giró sobre las dudas de trabajadores y grupos políticos de la sinceridad del PP al apoyar este tipo de mociones. Socialistas, regionalistas y ACPT, al igual que parte de los presentes, recriminaron a Calderón «que vote una cosa en Torrelavega y otra en Santander», cuando su voto como diputado regional se convierte en un voto «contra» su ciudad.
El destino y uso de los terrenos de Sniace en el supuesto de que la empresa no reabriera fue otra de las cuestiones que apareció reiteradamente en el debate, con aseveraciones de todos los grupos de que nunca apoyarían una recalificación de esos terrenos.
Algo similar ocurrió con la moción pidiendo al Gobierno regional que declare Torrelavega zona de urgente reindustrialización, y consigne partidas económicas en los Presupuestos de Cantabria del próximo año. También pedía la moción que el Gobierno central declare Torrelavega zona de atención prioritaria, con una dotación de 8 millones de euros para articular las acciones necesarias.
En este caso, el PP, a través de su portavoz, María Luisa Peón, criticó que el PSOE en ese pleno, y el PRC en uno próximo, presenten mociones pidiendo la reindustrialización, cuando en mayo no apoyaron un documento presentado por cuatro colectivos (USO, APEMECAC, ATA y COORCOPAR) también en favor de la industria de Torrelavega.
Las críticas fueron rebatidas por todos ellos. El PSOE aseguró que aquel documento era «un brindis al sol», en la misma línea se pronunció el PRC, mientras que el portavoz de ACPT definió a los firmantes de aquel documento como «el peluquero, la tuitera, el cura y el sindicalista». Esto le valió a Iván Martínez una reprobación del alcalde, que lo consideró «despectivo», aunque el concejal de ACPT defendió que se había limitado a definir la actividad de esas personas.
La moción también fue aprobada en este caso por unanimidad de los cuatro grupos municipales.
Al término de la sesión, el secretario del comité de Sniace solicitó la palabra, para insistir en que la situación es «difícil» pero no está perdida y que todavía es posible que el Gobierno regional exija a la empresa, ya que además de los terrenos hay otras cuestiones, como la depuradora, o la planta de cogeneración, que pueden jugar un papel importante.
El alcalde, en una breve intervención, aseguró que siempre ha hecho todo lo que ha estado en su mano a favor de Sniace, incluso llamar al coordinador de la dirección de Sniace, Gómez de Liaño, sin que haya obtenido respuesta.
Tras el pleno, un grupo de 14 personas, 8 de ellos trabajadores de Sniace, se quedaron en el interior del salón de plenos y han protagonizado un encierro de 24 horas, que voluntariamente han abandonado a las 14.00 horas de hoy jueves. Su acción, según explicaron, era una protesta social contra la situación que atraviesa la comarca y para pedir a los políticos que trabajen en soluciones.
El comité de empresa se ha desvinculado de esta acción, de la que no estaban informados y que en este momento no consideraban oportuna, pero ha mostrado su apoyo a los encerrados. Estos, todos del Sindicato Unitario, han dicho que su acción trascendía de Sniace, y representaba a trabajadores, desempleados, jubilados, amas de casa y a todos los que lo están pasando mal.
