La plantilla de la empresa concesionaria del servicio de limpieza en el Hospital de Sierrallana, Garbialdi, ha iniciado hoy un calendario de movilizaciones con concentraciones de protesta en la entrada del centro hospitalario para exigir «más personal para más carga de trabajo» y «el cumplimiento de las condiciones laborales acordadas para el servicio». Según el comité, la práctica totalidad de la plantilla, formada por 64 personas, ha secundado la primera jornada de protestas.
A las 11.00 y a las 18.00 horas, los trabajadores han llevado a cabo las primeras concentraciones, que se repetirán los días 11, 14, 15, 16, 17 y 18 de febrero. En la protesta han exhibido pancartas en las que se leía «En este hospital hace falta personal de limpieza», «El hospital creciendo, las limpiadoras corriendo», «Para que la Consejería abra la hucha, las limpiadoras en lucha», «Con Sierrallana hacen lo que les da la gana» o «Por el mantenimiento de esta plantilla y el cumplimiento de los acuerdos».
La presidenta del comité de empresa, Lourdes Pisano (UGT), ha explicado que han enviado sendos escritos poniendo de manifiesto su situación a las consejerías de Sanidad y de Economía, pero de momento solo Economía ha respondido y se han reunido con ellos, «pero Sanidad no nos ha contestado». En cuanto a la dirección del hospital «nos han escuchado», pero «hasta ahora no se ha resuelto nada», ha señalado Pisano.
Según ha dicho, «el presupuesto actual es claramente insuficiente para realizar el servicio en el nuevo edificio hospitalario de consultas externas y, simplemente, lo que exigimos es que haya más personal porque hay más áreas de trabajo». La presidenta del comité ha subrayado que «no se puede admitir que la plantilla no se incremente en la misma medida en que lo hace la carga de trabajo».
Respecto a las movilizaciones, desde el comité indican que si cumplido el calendario previsto de concentraciones, «si no se resuelve la escasez de personal, la sobrecarga de trabajo y los sistemáticos incumplimientos del convenio colectivo» se someterá a la asamblea de trabajadores para adoptar nuevas medidas, por lo que no descartan «paros y movilizaciones más contundentes».
