El Ayuntamiento de Torrelavega impondrá una sanción de entre 3.000 y 9.000 euros a Transitia-Pavigom, la empresa que gestiona el transporte urbano, por la «desaparición» sin causa justificada de uno de los autobuses de la plantilla municipal. Dicho autobús, según ha denunciado hoy ACPT estaría prestando servicio en la localidad vizcaína de Baracaldo, donde la misma empresa también gestiona el transporte público.
El concejal de Movilidad, Pedro Aguirre, ha explicado que tuvo conocimiento de la desaparición del autobús a raíz de un informe de la Policía Local del 17 de marzo y «desde entonces hemos establecido las pertinentes medidas de inspección y control para esclarecer los hechos», que han constatado que «uno de los autobuses adscritos a Torrelavega no estaba prestando el servicio en el municipio».
A la vista de todo ello, como primera medida «se ha abierto de manera inmediata expediente sancionador, a la empresa Transitia, adjudicataria del contrato para este servicio, cuya cuantía mínima será de 3.000 euros, hasta un máximo de 9.000 euros, y la reintegración inmediata de ese autobús al servicio municipal de Torrelavega».
Aguirre, a través de un comunicado, ha calificado el hecho de «insólito e inaceptable», asegurando que «se han adoptado con toda prontitud las medidas sancionadoras correspondientes, y que se reforzará el control, utilizando las herramientas disponibles para tal fin y sanción, que no supo o no quiso utilizar el anterior responsable del servicio».
Además, ha acusado a su antecesor, Alejandro Fernández Berjano (PP), de no haber realizado «el imprescindible seguimiento sobre el funcionamiento de todo el área» de Movilidad.
Asamblea Ciudadana por Torrelavega ha asegurado hoy mismo que dicho vehículo está circulando por Baracaldo. «El autobús, cuya matrícula hemos comprobado, ha sido localizado pintado bajo los colores del transporte urbano de Barakaldo, KBus, que gestiona la misma empresa privada, la UTE Transitia-Pavigom, concesionaria del servicio de Torrelavega», han explicado.
Para ACPT, este hecho supone «una burla de la empresa al Ayuntamiento y ejemplifica hasta qué punto la empresa privada puede llegar a ser nociva, avariciosa y perniciosa en la gestión de un servicio público, llegando a la desvergüenza más insultante, sobre todo cuando se encuentra con unos equipos de gobierno débiles», han añadido.
Esta formación ha asegurado que los torrelaveguenses siguen «perdiendo dinero, recursos y dignidad», por la mala gestión de PP y PSOE, que pactaron «este ruinoso pliego de condiciones» del transporte urbano y dieron el «carácter privado» al servicio.
Además, desde ACPT se han señalado otros problemas del Torrebus que afectan a los usuarios, como los problemas de limpieza de los vehículos, el incumplimiento de los horarios, el uso de autobuses escolares para los servicios urbanos, la falta de respuesta a quejas y reclamaciones, la carencia de tarjeta de transporte, o que la oficina de información lleve fuera de servicio desde hace días.
