El PSOE ha pedido que se redacte una nueva Ordenanza reguladora de terrazas y que, mientras tanto, se haga cumplir la normativa existente al respecto. Según los socialistas, en estos momentos las terrazas en Torrelavega son «un desastre» y el «escaso control municipal», crea discriminaciones entre los hosteleros que cumplen la normativa y los que «hacen lo que quieren», además de perjudicar a los vecinos.
«El PP es incapaz de presentar ni siquiera un borrador de modificación para resolver el caos de las terrazas en Torrelavega», ha señalado el concejal socialista José Manuel Cruz Viadero. Así, ha recordado que el PP se comprometió a regular el tema desde la Concejalía de Medio Ambiente, «y ante la incapacidad de Pedro Carrera» se trasladó al concejal de Barrios, Francisco Trueba, «sin ningún avance», para recalar finalmente en la Concejalía de Hacienda, que preside Natividad Fernández y que «tras varios meses tampoco ha presentado nada nuevo».
El edil socialista no sólo ha criticado «la falta de coordinación y trabajo» del equipo de Gobierno, que ha dado lugar a esta situación, sino también que tampoco hagan cumplir la Ordenanza actual. «Se están creando discriminaciones entre los hosteleros que cumplen la normativa y están a la espera de que se regule la colocación de velas, cortavientos, instalaciones fijas, etc., y quienes han hecho lo que han querido, no tomando el Ayuntamiento ninguna decisión para evitarlo».
A este respecto, ha destacado que no sólo se perjudica a los hosteleros que cumplen, y que se ven «desatendidos», también a los vecinos, que «con frecuencia tienen dificultades cuando circulan como peatones por muchas calles y plazas de la ciudad, quejándose de que no queda espacio en la acera para pasar una silla de ruedas o un coche de niños».
Cruz Viadero ha responsabilizado al equipo de Gobierno y a la concejal de Hacienda de la «lentitud» y la «falta de trabajo» para sacar adelante la nueva Ordenanza. Una falta de trabajo que ha hecho extensiva a otros asuntos, como la gestión de terrenos para la ejecución de obras o «el desconcierto» que ha generado en los ciudadanos la falta de información sobre la domiciliación del IBI.
