El Grupo Municipal Regionalista ha denunciado hoy que el equipo de Gobierno del PP lleva más de un año «ocultando» que la empresa Transitia ha pedido la rescisión del contrato de gestión del transporte urbano de Torrelavega, alegando impagos y graves problemas de relación con el Ayuntamiento. Los regionalistas han llamado la atención en que se trata de uno de los contratos económicamente más importantes del Consistorio, pero el PP «no ha informado» de ello a los grupos municipales, en un nuevo ejemplo de «oscurantismo» e «incapacidad».
El PRC ha pedido que se convoque de forma inmediata «una comisión específica, en la que esté el alcalde, para hablar de la grave situación del transporte urbano en Torrelavega, del contrato, de los pagos de 230.000 euros que se reclaman, de la realización del servicio, las rutas, horarios, licencias del depósito de vehículos, marquesinas, mantenimiento de los autobuses, así como de las previsiones y consecuencias de este petición de Transitia, tanto económicas como en la prestación del servicio».
Los concejales regionalistas, Pedro García Carmona y Pedro Pérez Noriega, han explicado que en junio de 2012 la empresa concesionaria del Torrebus pidió la rescisión del contrato por «incumplimiento del ayuntamiento en el pago», y el pasado 4 de abril, Transitia volvió a presentar un recurso de reposición interesando de nuevo la rescisión del contrato.
Sin embargo, «se oculta este grave problema para la ciudad hasta la convocatoria de la Gerencia de Urbanismo de hoy», donde el equipo de Gobierno «pretendía hacer pasar este punto de tapadillo en el orden del día», ha señalado García Carmona. «Para el alcalde y el gerente de Urbanismo, esta petición de rescisión de un contrato de unos 13 millones de euros, que pagamos todos, parce que no tiene importancia», ha añadido, reiterando que «para Calderón, esta situación no es relevante».
Transitia, que tiene un contrato de ocho años, argumenta que el Ayuntamiento no ha cumplido las obligaciones de pago recogidas en el contrato, aplicando una rebaja en la cuantía económica del 70% en el transporte urbano y del 90% en la grúa. Aunque el PRC no cree que los argumentos de la empresa estén justificados, si asegura que el Ayuntamiento «manu militari no puede establecer qué tiene que cobrar» Transitia, y recuerda que cualquier modificación en los pagos requiere un expediente. García Carmona ha incidido además en el hecho de que, aunque la decisión de rebajar la cuantía económica se tomó en junio de 2012, el informe municipal que justifica esa medida tiene fecha de 2013.
Otro aspecto llamativo para los regionalistas es que la empresa, en su escrito de petición de rescisión del año pasado, dice que el equipo de Gobierno ha realizado una «burda estratagema para justificar la grave situación de incumplimiento del Ayuntamiento». La empresa también apunta que la resolución municipal «incurre en errores manifiestos, tiene por cierto hechos rotundamente falsos y manipula interesadamente la realidad hasta límites inaceptables».
Además, la concesionaria del transporte, señala en su escrito que «se está actuando con parcialidad, falta de objetividad, mantenimiento de posturas inflexibles y abusivas, ralentizando la toma de decisiones y magnificando cualquier tipo de incidencias por insignificantes que sean». Finalmente hablan de «enemistad manifiesta» por parte del Ayuntamiento.
«Esto es lo que para el alcalde y el gerente de Urbanismo, no para el resto de los mortales, son relaciones correctas», ha señalado el portavoz regionalista, recordando que «llueve sobre mojado», porque el contrato con la empresa redactora de la revisión del Plan General está en el Consejo de Estado por la decisión del equipo de Gobierno de rescindir el acuerdo.
El PRC considera «grave» la ocultación de la situación y la «incapacidad manifiesta y evidente» del PP para resolver el problema. «El alcalde prefiere irse a sacar una foto a una fuente o ir a ver bicicletas a la universidad, todo un hito para la ciudad según dijo, antes de trabajar y dedicar tiempo a solucionar problemas importantes para la ciudad, y este es uno de ellos», ha asegurado García Carmona.
