Los vecinos del número 33 de Lasaga Larreta están estudiando emprender acciones penales contra todos los responsables de que el transformador eléctrico de EON siga en los bajos de su edificio, cobrándose «una víctima por año» y la salud de quienes se ven obligados a convivir con las ondas electromagnéticas, vibraciones, ruido y el miedo a una explosión o un incendio.
«Entendemos que la reiteración maliciosa, el conocimiento, la peligrosidad, el abuso de poder y la situación de privilegio que concurren en este caso posibilitarían la tipificación penal de los hechos», han asegurado los vecinos, que no descartan recurrir a los tribunales.
A su juicio, la actitud de la administración municipal «incurre en desprotección omisiva del derecho a la intimidad, la vida y la salud de los vecinos». También «incumple el obligatorio principio de la precaución en su actividad normativa, de vigilancia y control, al permitir el ejercicio de tan peligrosa actividad sin tramitar ninguna licencia o autorización municipal», aseguran los vecinos en el escrito que han presentado en el Ayuntamiento.
Además, consideran que la administración local no ha cumplido «el deber de promover la investigación de los efectos de las ondas electromagnéticas en defensa del interés general, y también el deber de informar y defender a la población del peligro derivado de las ondas electromagnéticas y otros riesgos, como explosión o incendio, generados por el centro de transformación».
Los residentes en el inmueble han vuelto a solicitar al alcalde de Torrelavega que paralice de forma inmediata «la peligrosa actividad que, sin ninguna licencia ni autorización municipal», desarrolla ese centro de transformación de «alta tensión», insisten.
También reclaman el traslado del transformador a otro emplazamiento que cumpla todas las exigencias legales, y apuntan que la ubicación lógica es el solar situado frente al edificio, una finca con calificación de uso industrial y donde el centro de transformación estuvo ubicado hasta que, sin conocimiento ni autorización de la comunidad de vecinos, propietaria del espacio que ahora ocupa.
La portavoz de los vecinos, Mercedes Martínez, ha explicado que piden al alcalde, al equipo de Gobierno y a la oposición que después de siete años denunciando y sufriendo este «atropello» es necesario que tomen medidas. Recuerdan a los políticos que se está hablando de la calidad de vida y la salud de unos vecinos, algo que debería ser «la prioridad» para unos responsables municipales.
«Salimos a víctima por año», ha afirmado, detallando que a su juicio es superior a la media el número de vecinos del inmueble que ha fallecido o enfermado de cáncer en estos años. Del mismo modo, consideran que no es normal el número de vecinos que ha desarrollado otro tipo de dolencias graves, caso de una mujer a la que recientemente se ha diagnosticado esclerosis múltiple y ha tenido que marcharse del edificio.
«Ningún médico quiere firmar que esto es provocado por las ondas electromagnéticas, pero todos nos dicen que desde luego ellos no vivirían sobre el transformador», ha manifestado Martínez. A estas enfermedades graves se suman otros problemas de salud que padecen quienes viven en el edificio, como insomnio, dolores de cabeza o problemas de ansiedad.
Los vecinos viven además con el miedo a una explosión o un incendio del transformador, algo que ha ocurrido en numerosas ocasiones en otros centros eléctricos similares. Así, han recordado la explosión de transformadores que hace un par de años provocó un apagón en Torrelavega y parte de la comarca, o el que hace unos días se produjo en un túnel de Santander. Martínez ha asegurado que si eso ocurriera en el número 33 de Lasaga Larreta sería «una ratonera», ya que el transformador está instalado junto al portal y única salida del edificio.
Por ese motivo, han pedido la dimisión de la Jefe de Bomberos del Ayuntamiento de Torrelavega, por no ser «apta» para ocupar ese cargo y por haber realizado un informe sobre as medidas de evacuación en caso de incendio del transformador «a la carta para el Ayuntamiento y EON».
El informe, dicen los vecinos, es «espeluznante». Entre otras cosas, considera el centro de baja tensión, «cuando en el propio transformador hay una chapa que pone Alta Tensión». Además, recomienda que, en caso de incendio, los vecinos «se queden cerrados en sus pisos, porque en 40 0 50 minutos se apagará solo».
La comunidad de propietarios de Lasaga Larreta también ha explicado el motivo por el que se oponen a que se realicen nuevas mediciones de ruido y vibraciones, como ha ofrecido el alcalde. Según afirman, esas mediciones son solo un modo de «distraer» la atención, porque ya hay datos fiables sobre los niveles de ruido y vibración, que superan lo que permite la normativa municipal.
Otro de los principales motivos de su oposición a nuevas mediciones, es que el transformador dispone de «medios para su control a distancia por EON, así que cualquier medición que se pueda realizar medirá lo que la empresa desee». Al mismo tiempo, destacan que cualquiera puede entender las «consecuencias negativas» que tendría para cualquier empresa homologada realizar unas mediciones que arrojara resultados negativos para la multinacional eléctrica.
El concejal de Asamblea Ciudadana Por Torrelavega, Iván Martínez, que ha comparecido junto a los vecinos en la rueda de prensa para denunciar la situación, ha subrayado que este grupo político, en mayo, hizo «un ruego en sesión plenaria» al alcalde, solicitando que mediase para que EON ponga una solución definitiva. «Las respuesta del alcalde unos meses después fue que no había mediado y que no lo iba a hacer».
ACPT ha dicho que el equipo de Gobierno y el alcalde son «cómplices de EON» en esta situación y «cómplices de las molestias y enfermedades que están causando a los vecinos de Lasaga Larreta 33». En su opinión, que las empresas que realizan mediciones se nieguen a hacerlas «por sus vínculos con EON» puede ser lógico, pero que el alcalde se niegue a buscar una solución y a exigir el traslado del transformador a la eléctrica, «no tiene nombre».
