Los vecinos del barrio de La Turbera, en Torres, siguen sufriendo las filtraciones de agua en sus viviendas porque «nadie» quiere hacerse cargo del coste de las medidas propuestas por la Universidad de Cantabria para acabar con el problema, que en algunas de las casas incluso se ha agravado en los últimos meses.
Los propietarios han recordado que en septiembre, el entonces alcalde, Ildefonso Calderón, anunció la «solución inminente» del problema de filtraciones de agua que desde hace dos años padecen varias viviendas de La Turbera, y así se lo comunicó personalmente a uno de los vecinos.
Según han explicado, ese anuncio, que se realizó hace tres meses, planteaba la construcción de una zanja de drenaje más ancha y más profunda que la realizada hasta ahora por la empresa AZSA, que al parecer ha «desviado» el agua, y mientras que unas viviendas han visto reducidas las humedades, en otras han aumentado notablemente.
En septiembre, Calderón y el director de la Escuela de Minas, Julio Manuel de Luis, presentaron los resultados del estudio realizado por la UC y avanzaron las medidas para solucionarlos. En base a los estudios previos realizados por el Instituto Geológico y Minero de España (IGME), la Universidad de Cantabria constó que el origen del problema era «ajeno» al llenado de la antigua explotación minera de AZSA, y se debía a la acumulación de agua procedente de unas escombreras de estériles en una zona próxima.
Epifanio Fernández, propietario de una de las primeras viviendas que resultó afectada por el problema, ha señalado que la zanja realizada como medida de urgencia hace unos meses ha eliminado «el 70%» de las filtraciones, pero continúan las humedades.
En cambio, otra vecina, Mónica García, ha explicado que en su vivienda el problema ha aumentado, y si en un primer momento las filtraciones afectaban a un cuarto, ahora hay humedades en varias habitaciones de la vivienda, en la que también han detectado una plaga de babosas. Una plaga que también se ha certificado en el resto de las casas con filtraciones.
Por todo ello, los vecinos han exigido una solución inmediata al problema. Aunque hasta ahora, a pesar de sobrepasarse los plazos anunciados por Ildefonso Calderón, «cuatro semanas, cinco para que me quedase tranquilo», no han dicho nada porque no querían «molestar», creen que el nuevo equipo de Gobierno de Torrelavega tiene que dar respuesta a su situación.
El portavoz de ACPT, Iván Martínez, que ha acompañado a los vecinos en su comparecencia ante los medios de comunicación, ha defendido que el Ayuntamiento de Torrelavega tiene que ejecutar la obra de forma inmediata y después reclamar su coste al Gobierno regional, al Ministerio de Fomento o a la empresa AZSA.
Del mismo modo, Martínez ha denunciado que tampoco se ha colocado la anunciada sonda permanente para controlar el nivel del agua en superficie en el barrio de La Turbera y evitar un riesgo para las viviendas, al mismo tiempo que analizar la eficacia de las medidas que se pongan en marcha para erradicar el problema.
