Los vecinos de la Granja Poch no se fían de las «buenas palabras» y han decidido paralizar las obras de construcción de una dársena en el exterior de la Estación de Autobuses de Torrelavega. Tras reunirse hoy con la alcaldesa, Lidia Ruiz Salmón, que les ha entregado el proyecto, han tomado la determinación de impedir que siga adelante lo que consideran una obra «absurda», que solamente supondrá perjuicios para el millar de personas que viven en la zona.
A las 21.00 horas de hoy han convocado una asamblea y mañana, a partir de las 10.00 horas, según han avanzado a HoyTorrelavega, paralizarán «de forma pacífica» la ejecución de los trabajos. Dicen que es una medida cautelar hasta que se produzca la reunión entre vecinos, Ayuntamiento de Torrelavega y Dirección General de Transportes –de quien depende la obra- que se ha comprometido a convocar la alcaldesa.
Su preocupación ha aumentado tras conocer que esa dársena no será únicamente para los autobuses nocturnos, como se había justificado, sino que funcionará como una parada para diferentes líneas, «igual que la que está prevista en La Inmobiliaria», frente al parvulario Pereda, han explicado los vecinos que se han reunido con la alcaldesa.
Ruiz Salmón (PSOE) les ha avanzado que la reunión tripartita podría celebrarse a principios de la próxima semana, a expensas de la «disposición del director general de Transportes», pero los vecinos desconfían y además exigen que se paren las obras. Por eso, este viernes paralizarán la ejecución de la dársena y no permitirán que continúen los trabajos.
Los afectados han señalado a HT que entienden que se construya una parada en La Inmobiliaria para dar servicio a ese barrio, pero no entienden cómo se puede instalar una dársena en la Granja Poch, donde ya está la Estación de Autobuses.
El habilitar una parada en el exterior de la estación, aseguran, sólo generará molestias a los vecinos y a los tres centros educativos que hay en la zona, y no mejora el servicio a los viajeros.
Aunque el concejal de Movilidad, el socialista Pedro Aguirre, se mostraba hace unos días partidario de que la dársena tenga un «periodo de observación», los vecinos de la Granja Poch han señalado que hoy la alcaldesa ha manifestado entender su preocupación y se ha ofrecido a iniciar gestiones ante el Gobierno regional para buscar una solución.
