
«¿Tendremos que esperar a que un niño se electrocute?». Es la pregunta que se hacen los vecinos del barrio de El Zapatón mientras el Ayuntamiento de Torrelavega hace «oídos sordos» a sus reiteradas denuncias sobre el peligro que supone la existencia de una arqueta que rebosa cuando llueve y forma un gran charco sobre una conducción eléctrica. Y todo ello, junto a una acera y unos jardines por los que a diario pasan los vecinos del barrio.
Una acumulación de irregularidades que vienen denunciando desde que en 2011 se construyó esa peculiar arqueta, frente al número 14 de la calle Marqués de Santillana, sin que los responsables municipales hayan considerado que la situación es lo suficientemente peligrosa como para actuar de inmediato, «antes de que ocurra una desgracia».
Para empezar la arqueta no está conectada al alcantarillado ni desagua, pero además tampoco respeta la distancia de al menos 30 centímetros que exige la normativa respecto a cualquier instalación eléctrica. En este caso, la caja de fusibles de las farolas cercanas que, por algún motivo no están en las columnas de iluminación como es habitual, sino en el suelo, junto a la acera y por debajo del nivel de la arqueta de agua.
Esa peculiar arqueta, según denuncian, fue construida por orden del entonces concejal de Obras, Francisco Trueba, a poco de llegar el PP a la Alcaldía. Pero la Asociación de Vecinos de El Zapatón añade que quienes le han seguido en las responsabilidades municipales tampoco han hecho nada para solucionar el problema.
Así, apuntan que la alcaldesa, Lidia Ruiz Salmón (PSOE), es conocedora de la situación, también los concejales socialistas Pedro Aguirre y José Luis Urraca, y el primer teniente de alcalde y responsable de Obras, Pedro García Carmona (PRC). Según explican a HoyTorrelavega, todos ellos reconocen el problema «pero no hacen nada».
Por eso, han denunciado la situación a la Consejería de Industria del Gobierno de Cantabria, esperando que desde instancias regionales sí se tomen en serio el peligro de electrocución con el que conviven en el barrio. Insisten en que ellos solo piden que se cumpla la ley.
También están pensando en acudir a protestar a los plenos y colocar en ese punto una pancarta alertando del peligro. «Como queda justo enfrente del Ayuntamiento, los políticos la podrán ver cada vez que entren», aseguran cansados después de haber presentado 58 instancias sin haber recibido siquiera respuesta.
El problema de la arqueta es el más urgente por el peligro, pero en absoluto el único que denuncian en este céntrico barrio en el que residen unas 2.500 personas: falta de limpieza, ratas que campan a sus anchas, escasa iluminación, poca presencia policial, soportales convertidos en urinarios por quienes practican el botellón en la plaza, mala señalización del aparcamiento…
Una larga lista de demandas que la nueva Junta Directiva de la Asociación de Vecinos, elegida el pasado mes de junio está dispuesta a reivindicar. El nuevo presidente, Eduardo Toca, y otros miembros de la directiva, como Sergio o Ramiro, dicen que el barrio ha perdido muchos años en los que quienes les precedieron no reclamaron para El Zapatón el mismo trato que a otras zonas de Torrelavega.
«Queremos sacar a la asociación del estancamiento en que se encontraba, mover al barrio para que vuelva a ser lo que fue hace años, recuperar el espíritu reivindicativo que se perdió con la anterior directiva vecinal», aseguran, lamentando que «este barrio está considerado el vertedero de Torrelavega».
Sobre todo, destacan que buena parte de sus reclamaciones no suponen grandes proyectos ni cuantiosas inversiones, sino que necesitan «voluntad». Es el caso de la eliminación de la mencionada arqueta o la petición que hicieron al Ayuntamiento para que se pintasen las plazas de aparcamiento en el barrio, borradas tras décadas de uso, para mejorar el aprovechamiento del espacio.
«De nosotros sólo se acuerdan para instalar las fiestas» y aunque no están en contra de que las atracciones se coloquen en El Zapatón, si reclaman que al menos cuando acaba La Patrona «dejen el barrio como la encontraron», algo que nunca ocurre.
La Asociación de Vecinos de El Zapatón está cansada de que su barrio sea la Cenicienta de Torrelavega y advierten que a partir de ahora están dispuestos a tomar medidas para que les escuchen.
