Los trabajadores de Sniace han pedido una reunión urgente al presidente de Cantabria, Ignacio Diego, para transmitirle el mensaje tajante de los administradores concursales: el futuro de la empresa está condicionado a la entrada en vigor y la cuantificación de la reforma energética y a la modificación de los parámetros ambientales que afectan a la planta de Viscocel.
El secretario del comité, Antonio Pérez Portilla, ha recalcado que «esta vez no lo dice la empresa, ni lo decimos nosotros, son los administradores los que han dejado claro que si esas dos cuestiones no se arreglan el futuro será la liquidación».
Al término de la manifestación celebrada hoy por las calles de Torrelavega, en la que ha participado un millar de personas, el portavoz sindical ha explicado a los presentes las principales cuestiones tratadas en la reunión celebrada este jueves en Madrid con los administradores del concurso de acreedores, la dirección de Sniace y el comité.
Un encuentro en el que los administradores han dejado clara la dificultad de la situación, pero también su intención de intentar encontrar el camino para la viabilidad de la empresa, siempre insistiendo en que no será posible si las reformas energéticas y las modificaciones ambientales comprometidas por el Gobierno no se aplican en un plazo razonable de tiempo.
Respecto a la reunión mantenida con la empresa, representada por Blas Mezquita y Miguel Gómez de Liaño, Pérez Portilla ha señalado que la dirección insiste en que su voluntad es retomar las conversaciones con los trabajadores, algo que los sindicatos ven positivo aunque, a la vista de las actuaciones de Sniace hasta ahora acogen con «cautela» y con «reservas».
El secretario del comité ha dicho que, con todo esto, el mes de enero será intenso para la plantilla y debe pedir «más sacrificio», tanto a los trabajadores como a quienes les apoyan cada día. «A los administradores sí que les hemos dejado claro que nosotros nos sentíamos representantes no solo de los trabajadores, sino de una comarca» que está atravesando «serias dificultades» y para la que el cierre de Sniace tiene un impacto dramático.
Tras el representante de Sniace, ha tomado la palabra la portavoz de Konecta, Raquel Saiz, para explicar a los manifestantes su situación, que se ha agravado hoy al plantear la empresa una suspensión de los contratos por «causa mayor», argumentando que ya no dispone de centro de trabajo en Torrelavega.
Saiz ha lamentado que nuevamente la empresa intente llevar a cabo su objetivo de aplicar un «despido encubierto» y ha criticado la pasividad de los políticos que lo consienten.
