Las aceras en la carretera de La Hilera ya están concluidas, respondiendo así a una reiterada demanda de los vecinos de Sierrapando y resolviendo un problema de seguridad vial en esa zona de Torrelavega. Los trabajos han supuesto una inversión de 300.000 euros, incluidas las expropiaciones de terrenos que han sido necesarias.
El consejero de Obras Públicas, Francisco Rodríguez, junto al alcalde, Ildefonso Calderón, el presidente de la Asociación de Vecinos Ara del Dobra, Eladio Gutiérrez, miembros de la Corporación y residentes de Sierrapando, han recorrido hoy las nuevas aceras.
Rodríguez ha recordado que este fue el primer compromiso y la primera licitación que llevó a cabo la Consejería de Obras Públicas, asegurando que el proyecto, «más que a criterios técnicos respondía al sentido común», ya que se dotó a los vecinos de «una buena carretera pero carente de aceras lo que obligaba a las personas que salían o accedían a sus casas a ir por la carretera, algo inadmisible por el peligro que conllevaba».
Calderón ha agradecido al consejero «su interés e implicación para resolver este problema de inseguridad vial y esta necesidad de Torrelavega, largamente reclamada»,
Por su parte los vecinos también han agradecido que se haya atendido su demanda y han expresado su satisfacción por la ejecución de una obra «tan necesaria». El presidente vecinal ha aprovechado para pedir un «paseo peatonal» a lo largo de esta carrera.
La petición ha sido rechazada por el consejero de Obras Públicas, asegurando que si bien las aceras eran algo «prioritario», no lo es la construcción de un paseo en la carretera entre Sierrapando y Polanco. «En la ciudad hay muchos espacios por los que pasear y los vecinos no deben ni tienen porque pasear por la carretera», ha dicho Rodríguez, añadiendo que «hay muchas más necesidades en Cantabria», aunque el proyecto se estudiará en un futuro.
