La plantilla del transporte urbano de Torrelavega, que incluye las líneas de Torrebus, la grúa y el transporte escolar, consideran que el reciente despidos de dos compañeros es una «represalia» de Transitia-Pavigom, la empresa que gestiona el servicio, por varias demandas judiciales que los trabajadores han presentado contra cambios en las condiciones de trabajo decididos unilateralmente por la concesionaria.
Los trabajadores han advertido que si no se retiran los dos despidos, los tres servicios, grúa, transporte escolar y Torrebus, irán a la huelga indefinida a partir del 23 de diciembre. La plantilla confía en que la empresa rectifique y retire los despidos, y esperan que en la reunión fijada para el próximo lunes en el Organismo de Resolución Extrajudicial de Conflictos Laborales (ORECLA) Transitia haga lo necesario para evitar la huelga.
El portavoz de la plantilla, Antonio José Santiago, ha señalado que, aunque la empresa justifique los despidos en «supuestas» razones organizativas, «no hay motivos claros y justos» para que acaben en la calle dos trabajadores del servicio de grúa, que fueron subrogados cuando Transitia asumió la gestión y que llevan desempeñando sus puestos 7 y 23 años.
Santiago ha explicado que los trabajadores se sienten «rehenes» entre el Ayuntamiento y la empresa, que fue la única que optó al concurso de adjudicación del servicio, rebajando además un 5% el precio de licitación. Por eso, creen que Transitia les utiliza para presionar al Ayuntamiento, que recientemente rechazó la petición de la empresa para que se mejorasen sus condiciones económicas.
Los trabajadores reclaman al Ayuntamiento que intervenga y exija a la empresa que cumpla el contrato, tanto en lo que se refiere a la plantilla, como en las condiciones de trabajo, que según denuncian se vienen imponiendo unilateralmente.
El portavoz de la plantilla ha destacado el hecho de que los cambios realizados en el servicio de grúa, en los que la empresa basa los despidos, no han sido autorizados por el Ayuntamiento ni están avalados por ningún informe del servicio técnico municipal.
Santiago ha asegurado que esos cambios impuestos por Transitia suponen un peor servicio a los ciudadanos. Como ejemplo de ello ha detallado que habrá tramos horarios en los que el depósito de la grúa no tendrá personal para entregar los vehículos a los propietarios que acudan a reclamarlos, en lo que ha calificado de «secuestro momentáneo» de los coches.
Del mismo modo, la falta de personal en algunos momentos en el depósito de la grúa se traduce en que no se custodian adecuadamente los vehículos y se facilitan «actos vandálicos o robos», como ya ha ocurrido en varias ocasiones.
Los trabajadores han pedido a la empresa que revoque los despidos y al Ayuntamiento que intervenga para forzar a Transitia a cumplir el pliego de condiciones, si quieren evitar que en plenas Navidades se produzca una huelga indefinida del trasporte urbano y la grúa.
