La plantilla del Torrebus y el servicio de grúa de Torrelavega irán a la huelga a partir del 18 de diciembre si la empresa adjudicataria, Transitia-Pavigom, no readmite a los dos trabajadores despedidos. Los trabajadores, por amplia mayoría tomaron anoche la decisión de iniciar un paro si no se revocan los despidos de dos compañeros, que pertenecían al servicio de grúa y que estaban subrogados, con 23 años de antigüedad uno de ellos y con siete el otro.
Todos los grupos de la oposición han salido hoy públicamente para pedir al alcalde y al equipo de Gobierno que medien en el conflicto y obliguen a la empresa a hacer cumplir el pliego de condiciones del servicio, dejando sin efecto los despidos, que suponen una vulneración del contrato.
Transitia-Pavigom justifica esos despidos en una reestructuración del servicio por «cambios organizativos». Esos cambios, aplicados por la empresa unilateralmente, han consistido en la reestructuración del servicio de retirada de vehículos, con un recorte de atención al público en cinco horas diarias.
Los trabajadores han denunciado ante el ORECLA a la empresa por incumplir la ley, ya que el nuevo horario no respeta el derecho al descanso mínimo de al menos 36 horas seguidas semanales. La empresa, Transitia-Pavigom, no acudió ayer a la cita en el Organismo de Resolución de Conflictos Laborales.
Además, cualquier cambio en las condiciones establecidas en el pliego de condiciones, como es la composición de la plantilla o los horarios de funcionamiento de los servicios, deben ser aprobados por el Pleno, algo que no ha ocurrido.
El Grupo Municipal Socialista ha manifestado hoy su total apoyo y solidaridad con los trabajadores despedidos y ha exigido al alcalde y al concejal del área, Alejandro Fernández Berjano, «que se tomen en serio sus cargos y sienten a empresa y trabajadores para buscar una solución a esta situación».
La portavoz socialista, Lidia Ruiz Salmón, ha criticado la falta de capacidad de gestión de un servicio público del PP, que «trata de ocultar, nuevamente, su incapacidad, amparándose en la herencia recibida».
También el Grupo Regionalista ha exigido que los despidos se dejen sin efecto y que Calderón tome de forma inmediata las medidas necesarias para que se garantice la continuidad de todos los puestos de trabajo y se evite una posible huelga en el servicio
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«Nos encontramos ante un fracaso más de la política del PP que confirma su falta de gestión, de eficacia y su falta de control y seguimiento de los temas municipales; es imposible hacerlo peor y el PP se va superando», ha señalado el portavoz regionalista Pedro García Carmona.
A su juicio, todo parece indicar que estos despidos han cogido al PP «con el pie cambiado», por eso han solicitado por escrito al equipo de Gobierno que informe si tenían conocimiento previo de los despidos, si están de acuerdo con la medida, si supone un incumplimiento del pliego de condiciones de adjudicación y qué acciones se van a tomar con carácter inmediato para dejar sin efecto los despidos y cómo se van a garantizar los servicios de transporte urbano y de retirada de vehículos.
También ACPT ha exigido la inmediata revocación de los despidos y ha denunciado que estamos ante «un nuevo incumplimiento del pliego de condiciones, uno más de los realizados desde que comenzó el servicio». El portavoz de Asamblea Ciudadana, Iván Martínez, ha dicho que el transporte urbano «encadena chapuza tras chapuza que han intentado enmascarar desde el equipo de Gobierno, haciendo modificaciones sin rigor técnico y profesional».
Martínez ha destacado que «somos los ciudadanos de Torrelavega los que estamos pagando todos los errores y falta de profesionalidad y de gestión respecto al Torrebus y la grúa municipal» y ha advertido que, si se produce la huelga, tanto la ausencia de transporte urbano como de grúa en días fundamentales para la actividad comercial, «podrían convertir Torrelavega en un caos circulatorio y de aparcamiento».
Finalmente, ACPT, ha felicitado a los 32 trabajadores que componen la plantilla del servicio de transporte urbano por apoyar a sus compañeros despedidos y «en estos tiempos tan difíciles inclinarse por la huelga».
