La nueva Ordenanza del Ayuntamiento de Torrelavega que regula los servicios de ayuda a domicilio, teleasistencia y comida a domicilio, dará prioridad a los casos más vulnerables, valorando cuestiones como la necesidad de atención personal del usuario, la falta de familiares directos en el municipio, la existencia de una discapacidad asociada o los gastos por hipoteca o alquiler de la vivienda. Además, la Ordenanza regulariza la prestación del servicio de atención domiciliaria a familias con necesidad de apoyo socioeducativo.
El concejal de Servicios Sociales, Higinio Priede, ha señalado que, hasta la fecha, la prestación de estos servicios estaba regulada por tres ordenanzas municipales diferentes, «de ahí que resultara aconsejable disponer de una única norma, que unificase cuestiones comunes de la atención domiciliaria, la teleasistencia domiciliaria y la comida a domicilio».
Priede ha recordado, a través de un comunicado, que «el objetivo de estos servicios es prevenir el desarrollo de factores que puedan provocar situaciones de dependencia, favoreciendo la permanencia de las personas en su entorno habitual y la mayor autonomía individual posible». En total, los tres servicios objeto de la ordenanza atienden a unas 1.300 personas.
El servicio municipal de atención domiciliaria cuenta actualmente con 450 usuarios, y consiste en la prestación de una serie de atenciones o cuidados de carácter personal, doméstico y social a la persona o familia en su domicilio, cuando éstas se hallan incapacitadas funcionalmente de manera parcial para la realización de las actividades de la vida diaria.
La novedad en este servicio en son las actividades de atención socioeducativa, dirigidas a familias en situación de riesgo, desventaja o vulnerabilidad social y que incluyen, entre otras cosas, intervenciones para el desarrollo de capacidades personales, adquisi¬ción de habilidades, competencias sociales o apoyo en el acceso a actividades de ocio y tiempo libre. El concejal ha explicado que este servicio será realizado por personal con formación adecuada y coordinado por los educadores o trabajadores sociales de referencia, quienes se encargarán de valorar, planificar y realizar su seguimiento.
El servicio de comida a domicilio complementa el de atención domiciliaria y consiste en la distribución de comida previamente elaborada, en el domicilio de los usuarios, atendiendo a sus necesidades dietéticas y nutricionales, según prescripción médica. En este momento, este servicio es utilizado por 45 personas.
Por otro lado, el servicio municipal de teleasistencia domiciliaria permite a las personas mayores o con discapacidad entrar en contacto verbal, mediante la activación de un pulsador personal, con un centro atendido por personal preparado para dar respuesta adecuada a la situación de emergencia presentada. Se presta a través de la propia línea telefónica del domicilio del usuario, ofrece respuesta durante las 24 horas del día y los 365 días del año y actualmente cuenta con 825 usuarios.
El concejal ha asegurado que «es necesaria la contribución de los usuarios a la financiación de los servicios en función de su capacidad económica y patrimonial, manteniendo la gratuidad en las rentas más bajas, lo que permitirá el sostenimiento y la continuidad de estas prestaciones, a excepción de la gratuidad total para todos los usuarios de la teleasistencia», mientras que en los otros dos servicios «se desgravará el pago de alquiler o hipoteca o situación de discapacidad». El equipo de Gobierno presentó al último pleno una propuesta para instaurar un copago, en función de los ingresos, para la teleasistencia, pero la iniciativa fue rechazada con los votos de la oposición.
Respecto al perfil más habitual de quienes requieren estos servicios municipales, Priede ha explicado que suelen ser mujeres de más de 75 años, que viven solas, con pensiones bajas y aún sin dependencia.
