Las elecciones del 24 de mayo han dejado en Torrelavega un cambio en el panorama político, con la entrada de nuevas formaciones y una mayor fragmentación del equilibrio de fuerzas. La falta de mayorías absolutas en las urnas deja el próximo gobierno municipal pendiente del resultado de pactos o acuerdos de investidura de cara al 13 de junio, cuando se nombrará al nuevo alcalde. En cambio la estructura de la Corporación viene determinada por el Reglamento Orgánico del Ayuntamiento que desde 2008 regula los derechos y funcionamiento de los grupos.
Según ese reglamento, para formar grupo municipal es necesario tener al menos dos concejales, así que de las seis formaciones que han obtenido representación, cinco podrán hacerlo: PP con 7; PSOE con 6; PRC con 5; Torrelavega Sí con 4; y ACPT, que con 2 tras dos legislaturas por primera vez tiene derecho a grupo propio. Torrelavega Puede, con 1 concejal, pasará al grupo mixto, en la misma situación en que estuvo ACPT los últimos ocho años.
Respecto a la dedicación exclusiva, el reglamento marca derecho a una liberación exclusiva o dos parciales por cada cinco concejales. Así, tendrán una liberación el PP, el PSOE y el PRC, mientras que Torrelavega Sí, la formación creada por la ex socialista Blanca Rosa Gómez Morante, no lo ha conseguido al quedarse en cuatro ediles. Tampoco tendrán derecho a liberación ACPT ni Torrelavega Puede.
El Reglamento Orgánico prevé que cuando una formación no alcance el número mínimo de dos concejales se integre en el grupo mixto, que en su conjunto tendrá derechos «análogos» al resto de formaciones municipales, tanto en representación en las diferentes comisiones y órganos municipales como en disponer de un despacho y un secretario.
La normativa deja resquicios a la interpretación en algunos aspectos, como se pudo ver esta última legislatura. La expulsión de Gómez Morante del PSOE y su decisión de no entregar el acta de concejal y mantenerse en la Corporación como concejal no adscrita, la abocaba, según el reglamento, al grupo mixto junto al concejal de ACPT, Iván Martínez. Sin embargo, finalmente se permitió a Gómez Morante disponer de despacho propio, aunque no de secretario.
Respecto a la ubicación en el salón de plenos, que en algunas legislaturas resultó polémico por la negativa de algunos grupos a situarse de espaldas al público, el reglamento que se aprobó en 2008 determina que se situarán por decreto de Alcaldía, oídas las opiniones de los portavoces y teniendo preferencia el grupo formado por los miembros de la lista más votada.
