La Mesa de Movilidad del Besaya ha mantenido su primera reunión con el concejal de Movilidad de Torrelavega, Jesús Sánchez, para presentarle un documento con 20 medidas que consideran prioritarias para superar los problemas que en su ámbito de competencias sufre la ciudad a través del impulso a los modos de movilidad más sostenibles. Entre otras medidas, reclaman que las avenidas de Solvay y de Oviedo se conviertan en «bulevares verdes» y que la Zona de Bajas Emisiones, que restringirá el acceso a los vehículos más contaminantes a partir de enero de 2023 incluya todo «el área interior del Bulevar Ronda».
Desde la Mesa de Movilidad trasladaron al concejal su preocupación con la «proliferación de vehículos y la gran presión de tráfico» que sufren determinadas zonas de la ciudad, con el aumento de «conductores incívicos» que incumplen el código de circulación y las ordenanzas municipales aparcando en doble y hasta triple fila, sobre aceras, bloqueando carriles bici u «ocupando con descaro plazas y zonas peatonales».
Entre las medidas propuestas para conseguir una movilidad verdaderamente sostenible, destacan desde la Mesa la pacificación del tráfico y la integración urbana de dos de los ejes más transitados de la ciudad: las avenidas de Oviedo, en Torres, y la de Solvay, en Barreda.» Estos ejes, de enorme densidad de tránsito [20.000 vehículos de IMD (Intensidad Media Diaria)] producen gran contaminación, ruido y riesgo para la salud humana de los vecinos, en zonas en las que se concentran varios centros educativos (niños y adolescentes son más sensibles a desarrollar enfermedades relacionadas con la polución), han indicado.
En ambas avenidas, la Mesa del Besaya estima prioritaria la realización de intervenciones holísticas que integren estos ejes en los entornos netamente urbanos que atraviesan. Según explican, las actuaciones consistirían en recortar el espacio destinado a asfalto, estrechando carriles e incorporando en ambos laterales orlas vegetales que hagan más agradable el paseo, purifiquen el aire y revaloricen las viviendas, además de ampliar las aceras y zonas de estancia y descanso e incorporar un carril bici.
Por otro lado, desde la Mesa «hemos recordado al concejal la necesidad de integrar peatonalmente los entornos de los enlaces de las autovías, en particular en Tanos y en Sierrapando». Estos enlaces, proyectados hace décadas, «están diseñados con una mentalidad netamente cochista, es decir, enfocados a dar fluidez a los vehículos obviando por completo el tránsito de peatones, vehículos de movilidad personal y bicicletas, por lo que se han convertido en lugares peligrosos, en especial tras la puesta de sol, ya que el alumbrado de todos estos puntos es muy deficiente», critican. A su juicio, para mejorar la seguridad en estas zonas son necesarias actuaciones de urbanismo que primen los modos de desplazamiento sostenible: construcción de aceras, carril bici, calmado de tráfico, iluminación y refuerzo de señalización vertical y horizontal… asegurando así la movilidad peatonal y ciclista a la par que se reduce el riesgo de atropellos.
Por último, la Mesa de Movilidad trató con el concejal la puesta en marcha de la Zona de Bajas Emisiones destinada a restringir el acceso al centro de los vehículos más contaminantes. La ZBE, que deberá funcionar a partir del 1 de enero de 2023 – fecha de entrada en vigor de la nueva Ley de Cambio Climático y Transición Energética- debería cubrir según opina el colectivo «el área interior al Bulevar Ronda», por ser la zona que concentra más tráfico, población, centros educativos y más fácil de manejar desde el punto de vista del control de accesos. Desde el Ayuntamiento, afirmaron estar preparando la contratación de una empresa para desarrollar este área con el objetivo de ponerla en marcha lo antes posible.
