El próximo 21 de marzo se celebrará la Cena de la Poesía, que cumple 61 años reuniendo a autores y aficionados para celebrar la entrada de la primavera con la lectura de poemas. Este año el tradicional regalo que reciben los asistentes será un cuadernillo de poemas extraídos del libro «Los animales», de Julio Sanz Saiz, organizador, impulsor y alma de esta cita literaria.
La Cena de la Poesía nació en 1955, cuando los escritores que trabajaban en la publicación «Dobra» decidieron, antes de su cierre, organizar una cena «para celebrar la llegada de la estación vinculada por excelencia a la poesía», ha recordado hoy Sanz Saiz.
El polifacético artista es el único superviviente de aquellos fundadores de la Cena de la Poesía y durante todos estos años ha sido quien se ha encargado de mantener la tradición, aunque en los últimos años ha contado con la colaboración de Juan José Crespo, para organizar la cena.
Sanz Saiz y Crespo han presentado hoy el evento, junto a la alcaldesa de Torrelavega, Lidia Ruiz Salmón, recordando que esta es una cita en la que «no se invita a nadie». Todo el que desee asistir puede hacerlo, adquiriendo la invitación, que cuesta 17 euros y que da derecho a una cena, consistente en patatas con bacalao, carrilleras y postre, y a participar en la lectura de poemas, «propios o ajenos», que se realiza tras la cena.
Crespo ha destacado que los 61 años de historia convierten a esta cena en «la más longeva de España», y también que es una velada en la que participan tanto artistas consagrados como aficionados, porque uno de sus objetivo es dar a conocer la obra de poetas anónimos.
La alcaldesa ha recordado cómo «lo que empezó siendo un encuentro más íntimo entre poetas que se reunían para leer sus versos, poco a poco fue creciendo en participación, se fue abriendo al público, no solo a los autores profesionales, sino aquellas personas que disfrutan y somos aficionadas a la poesía, hasta convertirse en lo que es hoy, esta gran cena poética».
En su opinión, se trata de una cita que «conjuga la amistad con la literatura», lo que ha supuesto un «acierto indiscutible», sentando a la mesa poetas reconocidos con personas que sólo son aficionadas a la literatura y a la poesía, lo que resulta muy «gratificante».
