Durante tres días, los participantes de la Lanzadera de Empleo y Emprendimiento Solidario de Torrelavega han recibido de manos del actor, director y dramaturgo cántabro, Fernando Rebanal, un taller para mejorar las habilidades comunicativas en público y perfeccionar el lenguaje verbal y no verbal titulado ‘Tierra Trágame’.
Según ha indicado la concejal de Desarrollo Local, Jezabel Tazón, estas habilidades resultan «fundamentales» en casos como los de enfrentarse a entrevistas de trabajo de ahí que se consideren un «pilar básico» dentro del programa de Lanzaderas.
En cuanto a los objetivos principales de este taller se ha referido a: Desarrollar la eficacia en la comunicación; aportar al participante elementos útiles y prácticos a la hora de enfrentarse a una audencia; ser conscientes del impacto que supone en todas las personas dirigirse al público; descubrir la importancia de adaptarse al tipo de auditorio; educar nuestro lenguaje no verbal.
Respecto al contenido del taller ha dicho que ha sido totalmente «práctico y vivencial», exponiendo a los participantes a diversas situaciones y llevándose a cabo ejercicios en grupo e individuales que buscan la concentración, la soltura, la adaptación al tipo de público, estrategias para no aburrir, la seguridad, la escucha hacia la audiencia, la contundencia, el aplomo, la presencia física, los turnos de preguntas y la recuperación del control cuando algo sale mal. Todo ello, en un ambiente distendido y divertido, pero con rigor.
Por su parte, Fernando Rebanal ha subrayado que «hay que ser capaces de negociar, convencer, estimular, seducir, al fin y al cabo, mediante la forma en que nos comunicamos».
Por lo general, ha añadido, la gente piensa que estas habilidades son cosa de políticos o conferenciantes, pero, en realidad, para cualquier audiencia o un cliente, en una sala de conferencias o en un aula, nuestro cuerpo comunica consciente o inconscientemente, y estas habilidades cualquiera puede entrenarlas. A muchas personas este tipo de situaciones les produce mucha ansiedad, y grandes ideas se vienen abajo o no llegan tal y como quisieran expresarlas en realidad. Con una técnica correcta y, sobre todo, viviendo esas sensaciones, aumentamos nuestra seguridad a la hora de hablar en público, y la precisión y la eficacia en la comunicación. Sin duda este tipo de entrenamiento resulta «muy útil en el ámbito laboral».
