Izquierda Unida de Torrelavega apuesta por la implantación de un impuesto a las grandes superficies, que se aplicaría a los espacios comerciales con más de 2.500 metros cuadrados y cuya recaudación se destinaría íntegramente a financiar un «plan de fomento del pequeño y mediano comercio urbano».
IU explica que este impuesto, que ya se aplica en otras comunidades autónomas para gravar el impacto que las grandes superficies «producen sobre el territorio, el medio ambiente, las infraestructuras públicas y el comercio urbano», sería «progresivo», con un tipo medio mayor cuanto más superficie tenga el establecimiento, y «finalista», ya que se destinaría a favorecer la dinamización del comercio en la ciudad.
Esta formación está en contra de la liberalización de horarios y apuesta, como medida para favorecer al pequeño comercio, la apertura de tan sólo cuatro festivos al año, coincidiendo con las fiestas navideñas y el periodo de rebajas.
La liberalización de horarios en Santander, asegura IU, es una medida que perjudica al pequeño comercio frente a las grandes superficies, «y esto no lo podemos permitir» en la capital del Besaya, donde cada día se asiste al cierre de pequeños y medianos establecimientos «y donde el número de locales vacíos cada vez es mayor».
Defienden que el pequeño comercio «es el que genera mayor número de empleos» y por tanto «no debemos consentir que el PP favorezca aún más a las grandes superficies, ya que la pérdida de ventas no se ha venido produciendo por los horarios», sino por la pérdida de poder adquisitivo debido al desempleo y «a una reforma laboral que ha bajado los salarios y creado empleos precarios».
Además, IU argumenta que el pequeño comercio tiene desventajas para competir con las grandes superficies: mayores dificultades para acceder al crédito, tipos de interés más elevados que el gran empresario, mayores impuestos (un 5% más que las grandes superficies), peores condiciones para negociar con los proveedores…
Finalmente, destacan que la mayor libertad de horarios «no genera más empleo, sino todo lo contrario», ya que los pequeños y medianos empresarios, autónomos y trabajadores del comercio «suponen en España más del 80% del empleo y son los más afectados por la liberalización de horarios de las grandes superficies».
