El folclore y los folcloristas de Torrelavega, la figura de Leonor de la Vega y la lluvia fueron los protagonistas de la apertura de las Fiestas de la Virgen Grande. Miles de personas se dieron cita en el Bulevar Demetrio Herrero para asistir al pregón y el chupinazo que dio inicio a diez días de festejos.
Este año el pregón correspondió «al folclore de Torrelavega» y en su nombre subieron al balcón los fundadores de la Escuela de Folclore: José Luis Ribera, José Miguel Guerra, Vicente Velarde y, representando a Josefina Blanco su hija; además del director del Grupo de Danzas Virgen de las Nieves, Rafael Querol, y la presidenta de la Federación Cántabra de Agrupaciones de Folclore, Carmen Olarreaga, que puso la voz a los pregoneros.
Junto a ellos, la alcaldesa, Lidia Ruiz Salmón, y concejales de la Corporación. La regidora fue la encargada de anunciar a los pregoneros, que este año «no es ninguna persona en particular, sino una tradición» y «una de nuestra señas de identidad», además de, «sobre todo un sentimiento, el folclore».
En el Bulevar, un centenar de miembros, de todas las edades, de los grupos de folclore de la ciudad, que antes, durante y después del pregón, han interpretado algunos temas y han puesto la música al pregón.
Por su parte, Olarreaga aseguró que para quienes viven y vibran con el folclore es «un orgullo» ser los encargados de dar el pregón de las fiestas y lanzar el chupinazo. El de este año, ha dicho, ha sido un pregón «del pueblo y para el pueblo», en una Torrelavega en la que muchas personas a lo largo de los años han «trabajado duro» para fomentar y transmitir el folclore.
Además, ha querido transmitir a las miles de personas congregadas un mensaje de optimismo, resaltando que es necesario trabajar y luchar «todos juntos» por el futuro de Torrelavega, una ciudad donde se han vivido «momentos difíciles, tanto económicos como sociales», pero gracias a la «fuerza y valentía» de los torrelaveguenses se consiguió «construir un gran futuro y pasar el testigo a las nuevas generaciones».
Después, el chupinazo y una lluvia de confeti, que por un momento solapó la otra lluvia, que durante toda la tarde ha hecho acto de presencia, convirtiendo el Bulevar en un mar de paraguas, pero sin desanimar a los miles de personas que han seguido el pregón y a su término, cerca de las nueve de la noche, han gritado ¡Viva Torrelavega!
Otro personaje ha tenido este año especial protagonismo. Ha sido Leonor de la Vega, fundadora de la ciudad que a partir de ahora formará parte de los festejos patronales, en forma de figura de seis metros de altura, que acompañada por gigantes y cabezudos y precedida por una banda de gaiteros, ha realizado un pasacalles antes del pregón, invitando a torrelaveguenses y visitantes a sumarse a las fiestas.
Tras recorrer el camino desde el Teatro Concha Espina hasta el Ayuntamiento, la figura, obra del artista taniego Fran Querol, ha quedado en el Bulevar, a la entrada del edificio Consistorial, convirtiéndose en motivo de fotografías para muchas personas.
Entre el público una treintena de personas ha exhibido una pancarta con la frase «No al Centro de Emprendedores» y ha pitado a la alcaldesa cuando ha tomado la palabra, coreando en algunos momentos del pregón su oposición a dicho proyecto y también el lema «Ahí enfrente están los delincuentes».
El programa del día se ha completado con la actuación de los Hermanos Cossío en el escenario del Bulevar, la apertura del Mercado Renacentista, en la Avenida de España y plazas cercanas, y el concierto, en Baldomero Iglesias de Blue Yeyés y de LaGrande& LaChica, finalistas del I Concurso de Maquetas Musicales.
