El Grupo Municipal Socialista ha lamentado que finalmente más de un millón de euros de remanentes vayan a pagar deuda a los bancos, en vez de destinarse a inversiones en obras públicas que podrían generar empleo y mejorar la calidad de vida de los vecinos de Torrelavega. El PSOE ha denunciado que, a pesar de los intentos de la oposición, el PP ha rechazado realizar un modificado presupuestario para que los remanentes se pudieran utilizar el próximo ejercicio.
La portavoz del Grupo Socialista, Lidia Ruiz Salmón, ha explicado que la falta de ejecución o de redacción de proyectos de varias inversiones de obra pública, previstas en el Presupuesto Municipal de 2013, pone en riesgo algunas partidas presupuestarias. «Esto va a generar que Torrelavega pierda estas partidas, que irán directamente a amortizar, de forma anticipada, deuda financiera del Ayuntamiento de Torrelavega con los bancos», ha señalado Ruiz Salmón.
A su juicio, «en momentos de crisis, la inversión pública debe priorizarse porque supone creación de empleo y por lo tanto mejora en la calidad de vida de los vecinos y vecinas de nuestra ciudad».
También ha llamado la atención sobre «las grandes consecuencias económicas y laborales» que tiene para la ciudad que algunas inversiones aprobadas en el Presupuesto Municipal, y comprometidas por él mismo no vayan a poder ejecutarse, «y lo que es más grave que este dinero se pierda una vez más en favor de los bancos».
Ruiz Salmón, en un comunicado, ha afirmado que «el equipo de gobierno del PP está haciendo una política de tierra quemada, y no está pensando en los vecinos de Torrelavega, sino en ellos mismos y en su malestar ante la posible moción de censura».
El pasado jueves se celebró una comisión extraordinaria de Economía y Hacienda solicitada por la oposición para pedir al equipo de Gobierno la presentación de un modificado presupuestario para que cerca de 1,5 millones de euros de remanentes de proyectos no ejecutados en 2013 siguieran consignados el próximo ejercicio. La presentación del modificado es potestad exclusiva del alcalde, que ha preferido que ese dinero vaya a la amortización anticipada de la deuda con las entidades bancarias.
