El PSOE de Torrelavega ha acusado a la dirección de Sniace de actuar «como brazo ejecutor de un Consejo de Administración, cuyas miras parece ser que van hacia otros lados y no precisamente el industrial y productivo». La Comisión Ejecutiva de la Agrupación Socialista ha expresado su preocupación por el «estado límite y casi de punto final» al que ha llegado la empresa Sniace, cuya dirección «ha optado por la vía del despido y cierre, dejando en la calle a 513 de sus trabajadores y abriendo el proceso de liquidación de la empresa».
Los socialistas han expresado su apoyo a los trabajadores de Sniace y también a los de Solvay, empresa para la que igualmente han pedido soluciones y que la reducción de plantilla se haga mediante medidas no traumáticas.
La secretaria general del PSOE de Torrelavega, Lidia Ruiz Salmón, ha afirmado, a través de un comunicado, que «los socialistas de Torrelavega, y estamos seguros que los de toda Cantabria, expresamos nuestro rechazo y condena hacia el Consejo de Administración y la dirección de Sniace, por haber hecho que sean los trabajadores los que paguen el desaguisado de una nefasta gestión, de la que tampoco han de salir exentos los gobiernos nacional y regional, por las reformas energética y laboral».
Los socialistas han manifestado su solidaridad y apoyo hacia el colectivo de trabajadores de Sniace, a quienes han felicitado «por su dignidad y lucha en la defensa de sus puestos de trabajo» a lo largo de los últimos nueve meses, y por no «plegarse» a las pretensiones del Consejo de Administración.
Ruiz Salmón ha pedido al Consejo de Administración que muestre «más flexibilidad» y siga negociando, y al Gobierno de Cantabria que «medie y trabaje como objetivo principal el salvar a esta empresa, que va más allá de los límites de Torrelavega y sus más de 500 trabajadores, afectando a más de 2.500 personas de toda la región de Cantabria».
Del mismo modo, la secretaria del PSOE ha abogado por una solución «para otra de las grandes empresas de Cantabria, radicada en Torrelavega, Solvay», que ayer mismo anunciaba el inicio de un proceso de «reducción de costes y de optimización productiva para asegurar su competitividad». Ese proceso, según ha anunciado la empresa, supondrá prescindir de 92 puestos de trabajo entre 2013 y 2015, aunque su «intención» es no recurrir a un ERE y hacerlo a través de prejubilaciones y recolocaciones.
«Los socialistas esperamos que las medidas no sean traumáticas y lesivas para los intereses de los trabajadores, confiando en su comité de empresa y la dirección de la misma, que así lo han expresado», ha señalado Ruiz Salmón.
