El árbol de Navidad que la Concejalía de Festejos de Torrelavega colocó en diciembre en la confluencia de Ruiz Tagle y Serafín Escalante costó más de 2.000 euros, sin contar los gastos de tala e instalación y se realizó sin consignación ni autorización presupuestaria, por lo que está aún pendiente de pago.
El concejal de Hacienda, Pedro Pérez Noriega (PRC), ha señalado que entre las facturas que el nuevo equipo de Gobierno se ha encontrado al llegar figuran gastos tan poco necesarios como 1.000 euros en llaveros para la Agencia de Desarrollo Local, o tan poco relacionados con Torrelavega como 1.170 euros para «Altamiruco», uno de los bisontes del zoo de Santillana del Mar, o 182 euros para un campano para la Feria de San Martín en Valdáliga.
También ha denunciado que el PP contrató en el mes de diciembre, pocos días antes de tener que abandonar el Gobierno municipal, cuatro actuaciones por importe cercano a los 12.000 euros –el tope legal para adjudicar sin concurso-, y tres de ellas a una misma empresa, de fuera de Torrelavega, que cobró en total unos 33.000 euros por servicios «de concepto muy parecido» en el Centro Municipal de Formación.
Pérez Noriega ha señalado que son solo algunas de las muchas facturas que el equipo de Gobierno PSOE-PRC ha encontrado a su llegada al Ayuntamiento y que «nos va a tocar pagarlas», porque fueron comprometidas y autorizadas por el PP durante su mandato.
En total, se calcula que hay más de 50.000 euros en gastos autorizados por el anterior equipo de Gobierno del PP y pendientes de pago –algunas desde 2012- porque se hicieron sin consignación, y que van desde la compra de material para los bomberos, subvenciones a fiestas como las del Barrio Covadonga o Campuzano.
También figuran en esa relación de facturas pendientes de pago, la cartelería de la Feria de Día, el coste del autobús para una salida de la Escuela Municipal de Arte o los 1.000 euros correspondientes a la compra de 50 ejemplares del último libro de Tomás Bustamante, ha explicado Pérez Noriega.
«El PP hizo un cúmulo de promesas a colectivos y asociaciones de ayudas y pagos para los que no había consignación presupuestaria» ha lamentado el concejal de Hacienda, recordando que en ocasiones son cantidades «pequeñas, pero importantes para los colectivos a los que se les adeuda» y, en cualquier caso, da una «mala imagen del Ayuntamiento, si comprometes cosas y no lo pagas».
Además, se ha comprobado la desviación de partidas debido a la «falta de previsión» de diferentes áreas, caso del trasvase de 100.000 euros de la partida de Barrios y Zonas Degradadas, «que habíamos aprobado todos los grupos de la Corporación por unanimidad», debido a la petición del Gerente de la Agencia de Desarrollo para hacer frente a gastos en costes de material de las Iniciativas Singulares de Empleo que no se podían cubrir con el presupuesto de esa entidad.
Para evitar este tipo de situaciones, se ha impuesto una «variación en las hojas de gasto», ha anunciado Pérez Noriega, de forma que cualquier gasto deberá tener ahora primero la autorización del interventor, después del concejal de Hacienda y, finalmente de la alcaldesa.
Según ha dicho, hasta ahora se presentaba una propuesta de gasto de los técnicos y el concejal del área la autorizaba, pasando después a la Intervención Municipal que si encontraba algo que «chirriaba» añadía una anotación a la hoja de gasto.
También ha asegurado que se acabará con las aprobaciones de gasto «por urgencia», salvo en cuestiones realmente justificadas, y con la dedicación de las partidas de Alcaldía para propuestas de otras áreas. Todo ello, ha recalcado, en aras de corregir el gasto y añadir transparencia a las cuentas municipales.
El concejal de Hacienda ha avanzado además algunas medidas de ahorro, que pasan entre otras cosas por sacar a licitación pública las adjudicaciones, que sin duda en libre concurrencia «reportarán algún tipo de ahorro al Ayuntamiento». Una de las cuestiones por las que se comenzará es la compra de gasoil para departamentos y servicios municipales, que se sacará a concurso público.
