El presidente del Partido Popular en Torrelavega, Miguel Ángel Vargas, ha valorado negativamente el impacto que tendría para la ciudad si Solvay reduce un tercio su producción de carbonato sódico y el planteamiento de un ERE que afectaría a 77 trabajadores en su planta de Barreda.
Para Vargas, esta situación se produce como consecuencia de la pérdida de competitividad de las empresas españolas por el mayor compromiso medioambiental que exige la Unión Europea frente a otros núcleos productores y, también, por la «errática política energética industrial impuesta por el Gobierno Sánchez”.
Según ha dicho, desde el PP han reclamado ayudas para las industrias electrointensivas desde todos los ámbitos e incluso con iniciativas en el Congreso de los Diputados y, a la vista de anuncios como este, así lo seguirán haciendo para evitar que la situación empeore. “No puede ser que en España hoy la electricidad cueste el triple que en Francia, por ejemplo”, ha dicho.
La compensación de la transición energética, señalan los populares, debe ser suficiente para que, como mínimo, las industrias españolas sean competitivas con las del resto de países europeos, y ha afirmado que Solvay tiene plantas en otros países que sí disfrutan de una verdadera compensación por las emisiones del C02. “Por lo que el Gobierno de Sánchez debe copiar las mismas políticas que las implantadas por otros países”, ha valorado.
También desde la oposición de la Corporación de Torrelavega se ha pronunciado el concejal IU-Podemos, Borja Peláez, que ha criticado lo que considera la “hipocresía del Ayuntamiento, que otorgó una medalla de la ciudad al anterior director de la empresa mientras actualmente la plantilla sufre incertidumbre laboral”.
“Nos solidarizamos con cada trabajador que hoy ve peligrar su empleo. Esta situación no se resuelve con medallas entregadas a directivos, sino con políticas públicas que defiendan el empleo, el tejido industrial y los derechos laborales”, ha dicho Peláez.
