El Pleno de la Corporación ha aprobado hoy por unanimidad una moción de apoyo a los trabajadores de Golden Line y ha acordado instar al Gobierno regional y al Banco Santander a hacer todo lo posible para que la empresa Konecta rectifique su decisión de cerrar el call center de Torrelavega e imponer el traslado forzoso de los 150 trabajadores a su sede de Valladolid a partir del 1 de octubre.
Al Pleno han asistido una veintena de operarios de Golden Line, que durante el debate de la moción se han puesto en pie mostrando sus camisetas, en las que se leía «Konecta vende 150 familias, Vodafone consiente, SOS Banco Santander». Los trabajadores de Golden Line han asistido a la sesión plenaria en silencio y tras la aprobación de la moción han abandonado el Ayuntamiento.
A pesar de la unanimidad, durante el debate se mostraron diferentes puntos de vista, entre la oposición y el Partido Popular. Mientras la portavoz del equipo de Gobierno, María Luisa Peón, aseguró que tanto el alcalde como el equipo de Gobierno estaban haciendo todo lo posible por mantener en Torrelavega estos 150 empleos, la oposición criticó algunas cuestiones.
El PSOE, proponente de la moción, pidió que no haya «trabajadores de primera y de segunda» y que sea el consejero de Industria, Eduardo Arasti, el que se reúna con el comité de Golden Line, en vez del director de Transportes, que fue el encargado ayer de comunicar a la plantilla la negativa de Konecta a cambiar su decisión, Igualmente, desde los grupos de la oposición aparecieron referencias a otras empresas de la comarca, como Papelera del Besaya o Haulotte, en las que el Gobierno regional «también comprometió la recolocación de las plantillas, y ya sabemos lo que ha pasado».
A petición del PRC, la portavoz del PSOE, Lidia Ruiz Salmón, aceptó incluir una enmienda del PRC, que propuso trasladar la moción no sólo al Gobierno regional, sino también al Banco Santander, para pedirle, como accionista mayoritario de Konecta, la defensa del empleo en Cantabria.
La moción presentada por el Grupo Municipal Socialista pedía la implicación del alcalde de Torrelavega, Ildefonso Calderón, y del Gobierno regional en la búsqueda de salidas a la situación que viven los trabajadores de Golden Line, un centro de atención telefónica que presta servicio a Vodafone y que ha sido subrogrado por Konecta. Esta empresa dio por concluido ayer el periodo de consultas con el comité de empresa, sin modificar su intención inicial de cerrar el centro de Torrelavega y trasladar la plantilla a su sede centrar, por motivos «organizativos».
La empresa trasladó estas mismas intenciones al Gobierno regional el pasado miércoles, manteniendo su postura a pesar de que el Ejecutivo, según explicó a los trabajadores, ofreció todas las ayudas que están en su disposición para intentar cambiar la decisión. El Gobierno regional volverá a reunirse la próxima semana con Konecta y ha ofrecido a la plantilla la posibilidad de estudiar recolocaciones en otras empresas cántabras.
Los trabajadores de Golden Line celebrarán mañana sábado, a las 11.00 horas, una asamblea en la sede del CIMA, para analizar los últimos acontecimientos, y posteriormente realizarán una concentración frente al Ayuntamiento de Torrelavega.
