Close Menu
HOYTORRELAVEGA
  • TORRELAVEGA
  • CANTABRIA
  • MÁS ACTUALIDAD
  • DEPORTES
  • MULTIMEDIA
X (Twitter) YouTube Facebook
lunes, 9 marzo 2026
HOYTORRELAVEGA
X (Twitter) Facebook YouTube
  • TORRELAVEGA
  • CANTABRIA
  • MÁS ACTUALIDAD
  • DEPORTES
  • MULTIMEDIA
HOYTORRELAVEGA
Portada » El Manifiesto del 8M llama a defender lo conquistado porque la igualdad es un derecho irrenunciable

El Manifiesto del 8M llama a defender lo conquistado porque la igualdad es un derecho irrenunciable

08/03/2026Por HoyTorrelavega8 Minutos de lectura0
Compartir Facebook Twitter LinkedIn WhatsApp
La lectura del manifiesto se ha celebrado en la Plaza Mayor (Foto Ayuntamiento de Torrelavega)

La lectura del manifiesto elaborado por el Consejo Municipal de Igualdad de Torrelavega ha sido un año más el acto central de la celebración del 8 de Marzo, Día Internacional de la Mujer. Entre otros mensajes, se ha recordado que hay que “defender lo conquistado” porque la igualdad es un derecho irrenunciable.

La lectura del manifiesto se ha realizado en la Plaza Mayor, desde donde a continuación ha salido el autobus que fleta el Ayuntamiento para quienes quieren acudir a la manifestación celebrada en Santander.

Este es el manifiesto completo del Consejo de Igualdad:

“El 8 de marzo de 2026, el Consejo Municipal de Igualdad de Torrelavega volvemos a encontrarnos en las calles, unidas bajo una certeza: la igualdad entre hombres y mujeres sigue siendo una tarea pendiente. Debemos defender lo conquistado porque la igualdad no es un privilegio ni una concesión: es un derecho irrenunciable que debemos garantizar desde la reivindicación feminista. Ese es el único camino hacia una sociedad verdaderamente justa. Cada paso atrás en los derechos de las mujeres es un golpe directo a la democracia. Pero no podemos ni queremos estar solas. Para que las mujeres sigamos avanzando, los hombres también deben comprometerse con la igualdad.

Una sociedad justa es aquella donde no existe espacio para la violencia contra las mujeres. Continuamos siendo asesinadas y seguimos sufriendo diferentes formas de violencia por el simple hecho de serlo, una violencia que cada año se cobra vidas y que nos atraviesa a nosotras y a nuestros hijos e hijas. La violencia machista se adapta y muta de forma perversa para seguir ejerciéndose en todos los ámbitos, también en el digital.

En un Mundo atravesado por pantallas, redes y algoritmos que organizan nuestro trabajo, nuestras relaciones y hasta nuestras emociones, la revolución tecnológica ha transformado los espacios de representación. En este escenario, las mujeres hemos construido comunidad, creatividad y resistencia desde los barrios, asociaciones y colectivos. No podemos permitir que los espacios virtuales se conviertan en redes de acoso y odio. Siete de cada diez mujeres jóvenes han sufrido violencia en línea. La violencia digital no es menos grave: reproduce la misma negación de autoridad, libertad y deseo que persiste fuera de la red. Sin igualdad digital no habrá igualdad real.

La protección de la infancia y la adolescencia ante los contenidos sexualizados y violentos es urgente y debe ser un compromiso compartido. Las niñas deben crecer libres de estereotipos, sin verse reducidas a su imagen ni convertidas en mercancía para plataformas que se lucran con su exposición.

Es imprescindible apostar por una coeducación real que llegue a todas las esferas. Necesitamos una educación que forme en pensamiento crítico y enseñe a mirar con ojos de igualdad, libre de prejuicios y estereotipos. Queremos niños, niñas y adolescentes que encuentren referentes diversos que les permitan alcanzar sus sueños. Ellos y ellas serán quienes construyan el futuro de Torrelavega: un futuro en igualdad.

En esta lucha, debemos reconocer que las desigualdades no afectan a todas las mujeres por igual. Las mujeres racializadas siguen enfrentando discriminaciones cruzadas: racismo, machismo, exclusión social. Algunas, como las mujeres gitanas, viven una doble opresión marcada por estereotipos históricos, barreras educativas, vulnerabilidad laboral y violencia simbólica que cuestiona su presencia en los espacios públicos y políticos. Reconocer estas realidades significa asumir que la igualdad real solo será posible si es también interseccional. Necesitamos políticas reales, que no se queden en espacios cerrados, que nos hagan visibles, que sean útiles y que sirvan como herramienta para una inclusión plena.

Las mujeres migrantes, afrodescendientes, latinoamericanas, magrebíes, asiáticas… encuentran obstáculos adicionales para acceder a vivienda, empleo digno, salud y una vida libre de violencia. Reafirmamos nuestro compromiso con políticas públicas que garanticen la no discriminación y promuevan la plena participación social, cultural y política de todas las mujeres.

El acceso a una vivienda digna es también una cuestión feminista. Muchas mujeres (especialmente las que sufren violencia machista, las familias monomarentales, las mujeres mayores o las que atraviesan situaciones de precariedad) encuentran mayores dificultades para acceder y mantener una vivienda segura. Reclamamos políticas públicas que garanticen el derecho a la vivienda como condición imprescindible para la autonomía y la libertad de las mujeres.

La persistencia de las brechas salariales demuestra que la igualdad formal aún no se traduce en igualdad real. Las mujeres seguimos percibiendo salarios inferiores a los hombres incluso desempeñando funciones equivalentes, y afrontamos mayores barreras para alcanzar puestos de responsabilidad. Esto se agrava en sectores feminizados, donde la precariedad y la infravaloración del trabajo femenino siguen siendo estructurales.

Combatir esta desigualdad exige también dignificar los sectores más feminizados (como los cuidados, la limpieza, el comercio o la hostelería) y avanzar hacia empleos estables, salarios dignos y condiciones laborales que permitan desarrollar proyectos de vida autónomos para todas las mujeres.

Las mujeres somos motor de cambio social y exigimos políticas públicas que garanticen condiciones dignas para todas las mujeres trabajadoras (porque todas lo somos) y políticas laborales para todas las empleadas, que aseguren, empleo estable, salarios justos, planes de igualdad efectivos, protección frente al acoso sexual y por razón de sexo, y una organización social de los cuidados que deje de recaer mayoritariamente sobre nosotras.

Estas desigualdades acumuladas a lo largo de la vida laboral conducen a una realidad alarmante: la feminización de la pobreza. Las mujeres son mayoría entre quienes reciben las pensiones más bajas, fruto de carreras interrumpidas, la imposición de jornadas parciales y la carga desproporcionada de los cuidados no remunerados. Garantizar la autonomía económica de las mujeres exige combatir de raíz estas injusticias y asegurar que ninguna quede atrás.

La igualdad real exige también avanzar hacia un sistema público de cuidados que garantice servicios suficientes y de calidad para la infancia, las personas mayores y las personas en situación de dependencia. Los cuidados no pueden seguir recayendo mayoritariamente en las mujeres ni depender de la capacidad económica de las familias. Son una responsabilidad colectiva que debe ser asumida desde lo público y con condiciones laborales dignas para quienes trabajan en este ámbito.

La realidad sanitaria también muestra desigualdades que afectan de manera directa a las mujeres. Somos mayoría en los cuidados, tanto como profesionales —sosteniendo hospitales, centros de salud y residencias— como en los hogares, donde seguimos asumiendo la mayor parte de las tareas de atención y acompañamiento. A ello se suma la infra investigación histórica en salud femenina, los sesgos diagnósticos que retrasan tratamientos y la falta de recursos en áreas como la salud sexual y reproductiva. Reivindicamos una sanidad pública feminista que garantice atención digna, libre de estereotipos y adaptada a las necesidades reales de todas las mujeres.

La salud mental de las mujeres también requiere una atención urgente. La sobrecarga de cuidados, la precariedad laboral, la violencia machista y la presión estética generan niveles de ansiedad y malestar emocional muy superiores a los de los hombres. Muchas mujeres encuentran barreras para acceder a recursos psicológicos públicos, y sus síntomas son aún minimizados o atribuidos injustamente a estereotipos. Exigimos una atención en salud mental con perspectiva de género, accesible y respetuosa, que reconozca las causas estructurales del sufrimiento emocional femenino y garantice apoyo profesional a todas las mujeres que lo necesiten.

Este 8 de marzo es un llamamiento a la acción desde Torrelavega. Denunciamos el retroceso, el negacionismo machista y la banalización de la violencia, así como los discursos que intentan cuestionar o debilitar los derechos conquistados por el movimiento feminista, al tiempo que reconocemos los avances logrados gracias a la lucha colectiva y a las redes de sororidad. Defender la igualdad es defender la democracia, la libertad y la justicia social; cada paso hacia adelante mejora la vida de todas y todos.

No daremos un paso atrás. La lucha feminista es el motor más transformador de nuestro tiempo. Nuestro mayor orgullo es el feminismo que sostienen nuestras compañeras, asociaciones, centros educativos y colectivos, siempre dispuestos a plantar cara a cualquier discriminación o violencia, por eso reivindicamos la fuerza de lo colectivo frente al individualismo, ya que es colectivamente como hemos materializado estos derechos para las mujeres, solo organizadas podemos garantizar que no se dé ni un paso atrás en los derechos que hemos conseguido

Todas las que hoy estamos aquí hemos heredado un presente más justo gracias a las mujeres que nos precedieron: abuelas, madres, hermanas que lucharon para que fuésemos libres, fuertes e independientes. Mujeres invisibilizadas durante generaciones a las que hoy reivindicamos como pilares esenciales de nuestra historia. Que se sientan orgullosas de nosotras, como nosotras lo estamos de ellas.

Somos responsables de seguir esta lucha por las que vendrán. Hoy decimos alto y claro que no vamos a ceder ni uno solo de los espacios que hemos conquistado. Porque el futuro será feminista o no será.

Hermanas, nosotras somos manada.

Que viva la lucha de las mujeres.”

8 de Marzo 8M Consejo Municipal de Igualdad Día Internacional de la Mujer
Compartir: Facebook Twitter LinkedIn WhatsApp

Le puede interesar...

Corte de tráfico entre las rotondas de Sniace y Aspla este lunes 9

07/03/2026

Más de 400 escolares participan en ‘Las Marzucas’ en la Plaza de La Llama

06/03/2026

La lectura del manifiesto del Consejo de la Mujer será el acto central del 8M

05/03/2026
Dejar un comentario Cancel Reply

Hemeroteca

Publicidad

Si desea publicitarse en nuestro sitio web, por favor, póngase en contanto con nuestro departamento comercial:

  • publicidad@hoytorrelavega.es
  • +34 606 915 330

Información

  • Aviso legal
  • Política de privacidad
  • Uso de cookies
  • Accesibilidad

Redes sociales y contacto

PROGRAMA KIT DIGITAL FINANCIADO POR LOS FONDOS NEXT GENERATION DEL MECANISMO DE RECUPERACIÓN Y RESILIENCIA

Escriba algo y presione Enter para buscar. Presione Esc para cancelar.

Abrir barra de herramientas Herramientas de accesibilidad

Herramientas de accesibilidad

  • Aumentar textoAumentar texto
  • Disminuir textoDisminuir texto
  • Escala de grisesEscala de grises
  • Subrayar enlacesSubrayar enlaces
  • Fuente legibleFuente legible
  • Restablecer Restablecer