El Gobierno de Cantabria ha presentado hoy al Consejo Asesor de Medio Ambiente la Estrategia Cántabra de Mitigación y Adaptación al Cambio Climático (EcMACC), un instrumento que el consejero de Fomento, Vivienda, Ordenación del Territorio y Medio Ambiente, Roberto Media, ha definido como «una hoja de ruta para el futuro de Cantabria» y como «una decisión política clara, responsable y ambiciosa con la que afrontamos el cambio climático».
El consejero ha recordado que el calentamiento global «ya no es una previsión científica lejana», sino «una realidad observable en nuestro territorio», lo que obliga a la región a actuar con determinación para proteger su litoral, sus montes, sus recursos hídricos y su economía.
La reunión se ha celebrado en el Centro de Investigación del Medio Ambiente (CIMA) y ha contado con los miembros del Consejo, compuesto por representantes de la Administración regional, la Federación de Municipios de Cantabria, la Universidad de Cantabria, organizaciones ecologistas, asociaciones de consumidores, agentes sociales y económicos y especialistas del ámbito científico y técnico.
Durante su intervención, Roberto Media ha explicado que la Estrategia integra dos dimensiones inseparables: «la mitigación, para reducir progresivamente nuestras emisiones de gases de efecto invernadero» y «la adaptación, para reforzar el cuidado de nuestro territorio y proteger a nuestra ciudadanía frente a impactos que ya son inevitables». Ha señalado que el objetivo es avanzar hacia la neutralidad climática antes de 2050, subrayando que «tenemos que avanzar, pero sin arruinar nuestro sistema económico».
El consejero ha destacado que «la transición energética ocupa un lugar central» en esta planificación y ha defendido medidas como la rehabilitación energética de edificios, el impulso del autoconsumo, las comunidades energéticas, una movilidad sostenible y una electrificación progresiva y ordenada.
Además, ha insistido en que esta transición debe ser justa y «debe proteger a los colectivos más vulnerables y generar oportunidades económicas en el territorio; debemos ser capaces de convertir el cambio climático en una oportunidad de desarrollo sostenible».
También ha remarcado la importancia de reforzar la protección del territorio mediante soluciones basadas en la naturaleza, gestión sostenible del agua y planificación urbana adaptativa, afirmando que «no nos estamos quietos ante problemas, planteamos soluciones».
Roberto Media ha defendido que la protección de los ecosistemas debe entenderse como una inversión estratégica e integrada y «complementaria» con la Estrategia de Bioeconomía y Economía Circular aprobada en 2025.
La EcMACC incorpora asimismo una perspectiva de justicia climática y reconoce, en palabras del consejero, que «el cambio climático no afecta a todos por igual» y que la respuesta debe «garantizar cohesión social y equilibrio territorial», ha explicado Media.
El consejero ha puesto en valor el proceso participativo que ha acompañado la elaboración de la Estrategia, afirmando que «esta no es una estrategia impuesta, sino construida de manera compartida». También ha subrayado la importancia de la gobernanza para su ejecución «efectiva» y ha asegurado que «la voluntad política sostenida en el tiempo a nosotros no nos va a faltar».
Ha recordado igualmente que la transición climática abre oportunidades «de innovación, de generación de empleo verde, de modernización del tejido productivo y de revitalización rural».
En el mismo acto se ha presentado la II Estrategia Cántabra de Educación Ambiental, que actualiza la aprobada en 2006. Roberto Media ha destacado dos avances fundamentales: «se plantea como un documento vivo, en continua actualización» y «pasamos de la estrategia que inspira a la estrategia que se puede seguir», gracias a la definición de responsables, plazos, medios e indicadores para cada acción. El seguimiento corresponderá al Grupo de Trabajo de Educación Ambiental del Consejo Asesor de Cambio Climático y Medio Ambiente.
El consejero ha animado a ayuntamientos, centros educativos, empresas, asociaciones, profesionales del sector y ciudadanía a sumarse a esta estrategia renovada y a trabajar conjuntamente para que la educación ambiental sea un motor de sostenibilidad, cohesión y futuro.
Han acompañado al consejero, Alberto Quijano, director general de Medio Ambiente, y Patricio Martínez, director del Centro de Investigación del Medio Ambiente (CIMA).
