
El próximo día 17 de octubre se estrena «Sniace en lucha», el documental del realizador torrelaveguense Pedro Telechea sobre el encierro que en abril llevó a cabo la plantilla, promovido por un grupo de personas que creyó necesario dejar testimonio gráfico del coraje demostrado por los trabajadores para recuperar sus empleos tras el cierre de la fábrica.
La proyección del documental, de 37 minutos de duración y del que hoy se ha presentado un tráiler, se realizará en el Teatro Concha Espina y está previsto ofrecer dos pases, uno para los trabajadores y sus familias y otro para el público en general. El trabajo ha sido producido por Estudio Clementine.
El pasado 16 de abril los trabajadores de Sniace se encerraban en la fábrica para forzar «in extremis» a los administradores concursales a retirar la demanda de la Audiencia Nacional y alcanzar un acuerdo con la plantilla. Era una medida límite ante una situación límite y con esa convicción cruzaban la verja de la fábrica para iniciar un encierro indefinido.
En la mente de todos ellos planeaba el mítico encierro, de mes y medio, realizado veinte años atrás para evitar el desmantelamiento de Sniace. Muchos de los trabajadores veteranos estuvieron en aquel duro encierro de los años 80; muchos de los jóvenes lo vivieron como hijos, hermanos o sobrinos de trabajadores; y los pocos que no estuvieron en ninguna de esas situaciones ha escuchado mil veces a sus compañeros la dureza de aquellos 47 días.
Todo eso, junto a las incertidumbres, el miedo al futuro, la preocupación por la pérdida del empleo, el sufrimiento de las familias…, se refleja en los testimonios de los trabajadores que conforman el documental rodado en varias jornadas durante el encierro.
«Cuenta una historia de seres humanos con una dignidad enorme, que han tenido el coraje de pelear por lo suyo», ha afirmado el autor del documental, realizado al estilo «clásico», con un posicionamiento «ideológico» que Telechea no se avergüenza en reconocer. Una historia que, más allá de las circunstancias empresariales y legales, se centra en el encierro, que «creemos que hemos contado muy dignamente», ha dicho, deseando que acabe «como las películas americanas».
La iniciativa de convertir en documental la lucha de Sniace partió de «una corazonada» de Bernardo Bustillo, que junto a un grupo de personas contactó con Telechea para proponerle la idea, pidieron la colaboración de los trabajadores y llevaron a cabo una cuestación en la ciudad para costear el documental, que finalmente contó también la aportación económica del Ayuntamiento de Torrelavega.
Para Bustillo, la lucha de Sniace «ha contribuido a devolvernos el orgullo» y tiene la convicción de que los vecinos de Torrelavega «somos capaces de resolver por nosotros mismos situaciones como estas». La «interrelación» personal que ha facilitado el que esa corazonada se haya convertido en un documental, es un ejemplo de que «en Torrelavega todos estamos interrelacionados» y de que «Sniace nos afecta a todos», ha dicho.
El portavoz del comité de empresa, Antonio Pérez Portilla, ha asegurado el «componente humano» del documental, que «va a gustar» y «va a emocionar a muchos», especialmente a quienes vivieron este encierro y el que se produjo hace dos décadas. También ha querido agradecer a todos aquellos que han hecho posible el trabajo, y especialmente a los ciudadanos que dieron sus aportaciones económicas para sufragarlo.
Pérez Portilla ha recalcado que, aunque el documental se rodó en abril, sigue estando «de plena actualidad», porque si en aquel momento la plantilla esperaba que la Audiencia Nacional aplazara el juicio por los despidos, ahora los trabajadores están esperando que la misma Audiencia acepte el acuerdo laboral firmado con la empresa el pasado lunes y revierta el despido de la plantilla en septiembre del año pasado.
El primer teniente de alcalde, Pedro García Carmona, considera que la lucha de Sniace ha sido y es «un ejemplo y un referente para Torrelavega», y el documental de Telechea refleja esos «sentimientos, convicción y lucha de una ciudad reivindicativa».
Del mismo modo, la alcaldesa, Lidia Ruiz Salmón, ha calificado la trayectoria de los trabajadores de Sniace como «un orgullo y un ejemplo de coraje», demostrando que «cuando se lucha por algo en lo que se cree, siempre se pueden alcanzar soluciones», de ahí que el equipo de Gobierno no haya dudo en colaborar económicamente para completar las aportaciones ciudadanas y hacer posible el documental.
Finalmente, todos los presentes han expresado su deseo de que la historia de Sniace tenga «un final feliz», que no será otro que la reapertura de la fábrica y la vuelta de la plantilla a sus puestos de trabajo, por los que llevan dos años luchando.
